viernes, 1 de marzo de 2013

“GABRIELA TOSCANO 
ES UNA ACTRIZ 
QUE NO TIENE TECHO”



Carlos Rivas, que dirige la estupenda obra “Love, Love, Love”, resalta con justicia la labor de su mujer.

PorJAVIER FIRPO Jfirpo@larazon.com.ar

“No tengo la menor idea, sinceramente”, dice con total franqueza Carlos Rivas, el director de “Love, Love, Love”, la estupenda obra que dirige, cuando se le consulta por las ventajas y desventajas a la hora de trabajar con un familiar. Es que Rivas, que estuvo al frente de “La prueba” y “Hamlet”, vuelve a dirigir a su mujer, Gabriela Toscano, que vuelca en el escenario el mejor trabajo de su carrera.


“Love...”, de Mike Bartlett, que se exhibe en el Multiteatro, hace foco “en la responsabilidad que tenemos con nuestros vínculos, con el sistema y con nosotros mismos, además de tocar temas relevantes como los hijos, la fidelidad, la vejez y las ambiciones”, expresa Rivas.

Dentro de la mayor imparcialidad posible, definime a Gabriela Toscano, a la actriz...
Ella es una enorme intérprete, que ocupa un lugar principal en un país que históricamente dio grandes actrices. Sobre todo por su actitud y su poderoso deseo de crecer y no instalarse en la comodidad del éxito. Conozco pocos actores que estén dispuestas a asumir riesgos artísticos de la magnitud que ella ha asumido… Para Hamlet ensayó seis horas diarias durante un año, de lunes a sábado y simultáneamente grababa “Para vestir santos” todos los días. ¡Dormía cinco horas diarias! Semejante disposición, sumada a su talento… no se cuál es su techo, cuesta imaginarlo.

¿Es difícil dirigir a tu mujer? 
No es un tema de trabajo… los ensayos son como con cualquier otro actor de la obra.

Cuando estás en la búsqueda de un proyecto teatral, ¿pensás en Gabriela, en si el argumento o el personaje se adaptarían a ella? 
Encuentro obras que me interesan y atraen porque soy un director al que le importa lo que cuenta… no dirijo por ningún otro motivo.

Que el autor esté vivo, como en este caso Mike Bartlett, ¿favorece o presiona de alguna manera? 
He tenido comunicación con el autor durante el proceso de ensayos… Ha demostrado ser inteligente, generoso y muy conocedor de las leyes del teatro. No podía ser de otra manera: es el autor de una gran obra de teatro contemporánea... ¡y tiene sólo 32 años! 

¿Por qué suponés que era éste el momento de estrenarla en Buenos Aires? 



Porque soy un convencido de la necesidad ineludible de la autocrítica. Percibo una superficial y peligrosa tendencia a idealizar, con cierta banalidad, a la generación de los años ’70… y yo pertenezco culturalmente a esa generación. En verdad creo que fue un momento en que millones de personas creímos honestamente que cambiaríamos al mundo. Está a la vista que fue poco lo que se logró. Quizás lo único importante haya sido un cambio de paradigma con la aparición de la mujer como “sujeto” de la Historia, lo que no es para nada menor… y poco más.

¿Qué sentís cuando ves la obra tan aceitada? 

Estoy muy conforme con el resultado y creo que es un espectáculo de alto nivel profesional, sobre todo en lo que se refiere a los actores. Pocas veces suelen verse actuaciones de ese nivel. Siempre falta “algo”. Una obra es un organismo vivo que va creciendo con el tiempo y con la relación “orgánica” entre actores y público.



FUENTE: DIARIO LA RAZON 27-2-13

martes, 26 de febrero de 2013


Entrevista a 
GABRIELA TOSCANO 
en Radio Cooperativa AM770




DESDE EL 18 DE FEBRERO AL 17 DE MARZO 
LAS LOCALIDADES PARA TODOS LOS ESPECTACULOS 
QUE SE REPRESENTAN EN EL MULTITEATRO 
COSTARAN 100 PESOS

Todos los espectáculos, todas las funciones, todas las plateas a 100 pesos...

Una promoción sin "letra chica": Todos los espectáculos que se presentan en el mes anunciado tendrán como valor único de cada entrada sólo 100 pesos.
LOVE, LOVE, LOVE
Gabriela Toscano y Fabián Vena acompañados por Vanesa González, 

Martín Slipak y Santiago Magariños, protagonizan la obra premiada en el Reino Unido como mejor pieza teatral en el año 2011.

El texto llega a la avenida Corrientes bajo la dirección y adaptación de Carlos Rivas y la participación de Renata Schussheim en el diseño del vestuario. La historia es simple: Sandra y Dany se conocen a finales de los años sesenta, época de la generación del amor, la paz y la libertad. Ellos gozan del amor libre y crecen juntos. En la década de 1990 son padres de dos adolescentes. El trabajo y la lucha cotidiana los obliga a adaptarse para sostener una familia. Pero quieren conservarse jóvenes frente a ellos mismos. En la actualidad las cosas han cambiado: aquellos jóvenes y bellos hippies hoy tienen casi setenta años. El mundo es diferente. Ellos y sus hijos forman una familia muy especial.


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sábado, 23 de febrero de 2013

lunes, 18 de febrero de 2013


Gabriela Toscano, teatro como en el teatro

“No es fácil hacer 
temporada en Buenos Aires”



Por Tomás Eliaschev
Subió al escenario con Love, Love, Love, junto a Fabián Vena. La libertad del flower power y los límites de la ficción.

Gabriela Toscano pasa el verano en la ciudad de Buenos Aires. Se la ve apasionada con la obra en la que está actuando y que dirige su pareja, Carlos Rivas. Love, Love, Love está en escena desde hace un mes en el Multiteatro, en la porteñísima avenida Corrientes al 1300. Llega puntual a la cita, ataviada con una remera de un símbolo de los ’50, Elvis Presley. Se la regaló su hijo de 10 años. El rostro, cubierto con gafas oscuras. No luce con las ropas coloridas que se destacan en el primer acto de la obra, donde la afamada vestuarista Renata Schussheim recrea la época a la perfección. Toscano recibe a Veintitrés en su barrio y acepta la invitación a sentarse en un banco, debajo de la amable sombra de un árbol del Parque Saavedra, poblado a esa hora sólo por persistentes cotorras que se camuflan en el verde de la vegetación.

Prefiere no hablar de política, aunque lo hace, aun sin decirlo. Sencilla y simpática, a Toscano se la ve como alguien muy alejada de la frivolidad y el egocentrismo que a veces aqueja a algunos actores. Lo mismo se constata en su cuenta de Twitter @latoscano1ra. Allí se define como “actriz, actriz y nada más que actriz” y se pueden constatar sus influencias shakesperianas en lo actoral y spinetteanas en lo musical. Sus últimas incursiones, tanto en teatro como en televisión, fueron exitosas. Hizo de Clarita en la tira televisiva El Puntero, actuación que le valió un premio Martín Fierro como mejor actriz protagonista de unitario y/o miniserie, galardón que muchos consideran que debería haber ganado antes con Mujeres asesinas y Amas de casa desesperadas, en 2007. También interpretó Hamlet, la metamorfosis, dirigida por Rivas en base al clásico de William Shakespeare. Siempre con excelentes críticas. Ahora compone a Sandy, junto con Fabián Vena que hace de Dany. Conforman un matrimonio cuyas vidas actúan en tres momentos definitorios: el mítico año ’67, la gélida década de los noventa y el presente. Ella nació en la época en la que transcurre el primer acto de la obra, que es una creación del joven director inglés Mike Barlett. Y eso, dice, le da libertad para ser creativa a la hora de interpretar ese momento fundacional de la cultura contemporánea.

–¿Cómo les está yendo con la obra?

–Nos está yendo bien, estamos arrancando con el público de enero y febrero, esperamos que vuelvan todos de las vacaciones. No es fácil hacer temporada en Buenos Aires. Nos va bien con las críticas. La obra funciona, a la gente le gusta muchísimo, trata sobre un tema muy interesante. Como transcurre en épocas diferentes, a la pareja se la va a ver en su crecimiento, cómo va creciendo. Se conocen en plena época donde se llevaba a cabo esa revolución que implicaba decir “nosotros vamos a cambiar el mundo”. Después se ve cómo el mundo los cambia a ellos. El tema es cómo uno es responsable de sus propios ideales, con sus hijos, con el país y con el mundo. Lo que tiene la obra es que es políticamente incorrecta, es impredecible lo que va a pasar.

–El público se siente muy interpelado, ¿por qué cree que se produce esta respuesta?

–Estamos muy sorprendidos con lo que le pasa al público, es como si estuviera viendo la obra y no pudieran evitar comentar lo que está sucediendo. Es algo que les sale. Se produce un ida y vuelta, de cierta manera. Creo que esto se produce por la relación que tienen ellos con los hijos. Son personas que han sido muy libres en el ’67 y lo siguen siendo. Pero ahora, tanta libertad no les sirve para criar a sus hijos. Mi personaje dice “yo tengo la boca como un tren”. No tiene filtro. Es muy interesante. Pasa de todo en la obra, en el primer acto es muy interesante todo lo que tiene que ver con la liberación sexual de las mujeres. Hacían lo que querían, se vestían como querían. También está el tema de los vicios, en esa época había mucha experimentación, la idea de tener aventuras. La gente comenta, porque lo que hacemos es una experiencia en el escenario. Hay algo universal en la obra.

–¿Vieron la obra en Inglaterra o algún video?

–No vimos nada, Carlos eligió esta obra porque tiene que ver con su generación, le interesaba cómo este pibe joven, Mike Barlett, que tiene 32 años, hacía esta crítica a estos que iban a cambiar el mundo. A estos egocéntricos que tenían el mundo en sus manos. Y muestra lo que el mundo hace con ellos, y qué hacen ellos con el mundo y con los hijos. Al final de la obra la hija viene a reclamar que le compren una casa. La obra es difícil de explicar porque aparecen muchísimos temas, la confianza entre la pareja, la infidelidad, eso de hablar todo delante de los hijos. Cualquier espectador que se siente a verla se puede identificar porque son temas universales. 

–¿Qué le pasa a usted con su personaje, hace un paralelo con su vida?

–Por lo general no hago un paralelo con mi vida en las obras en las que actúo. No hago un paralelismo, una comparación. Al estar distanciado en la época, tengo mucha libertad, me permite ser más creativa. No me involucro emocionalmente con lo que ha sido mi vida.

–¿Pero se siente identificada con esa década en la que nació?

–No sé si me siento identificada. Ellos estaban haciendo una gran experiencia. Es envidiable. Nosotros ya tuvimos todo eso que consiguieron, no tuvimos que luchar para obtenerlo. Ellos hicieron el quiebre con el viejo mundo. Rompieron con el mundo de las estructuras, del casamiento, de la familia, de la religión. Se fueron hacia el nuevo mundo, ese mundo en el que toda la ropa es suelta. Ya había pasado un poco esto, en el 1900 empezó a cambiar un poco, pero esto fue el nacimiento de la unión de la gente masivamente. Indudablemente, en el ’67, cuando matan al Che Guevara y después que empieza la primavera de Mayo del ’68, y suceden un montón de cosas. Termina con Woodstock en el ’69. Era la primera vez que se comenzaba a juntar masivamente la gente y a protestar y a decir lo que querían. Es envidiable, estos tipos que fueron a Woodstock se desnudaban, se bañaban en barro. En los festivales de ahora no sé si se hace tanto. Lo harán para la cámara.

–¿Qué posición toma en este momento den que los artistas son interpelados políticamente, como se vio con la polémica ante las declaraciones de Ricardo Darín y Federico Luppi?

–Por lo general no hablo de política. Considero que hago política con mi actitud hacia el trabajo. Me lo tomo de determinada manera, con seriedad, y hago lo que me gusta. Creo que cada uno tiene que elegir según lo que ve y lo que la conciencia le dicta. No quiero influenciar a nadie, más siendo una persona que a lo mejor puede tener alguna influencia. Quiero que cada uno crezca solo en ese aspecto. No tengo por qué influenciar al otro. Puedo sí tener conversaciones con mis amigos, pero eso es privado.

–Pero por ejemplo en El puntero se trató un tema bien político, ¿qué consideración hace al respecto?

–Tenía que ver con algo político. Pero no teníamos por qué estar en el medio, ni de un lado ni del otro. Es como si quisieras hacer a Hitler. ¿Qué, no se puede interpretar a Hitler? Lo pongo como extremo. A eso me refiero: un artista puede interpretar lo que quiera, porque lo que hace es hacerle recordar a la gente cómo es la vida. Igual, en El puntero no se trataba sobre cosas que estuvieran sucediendo. Sí se refería a algunas cosas que dispara en la gente algo que podía ser parecido a lo que sucede. No había políticos con nombre y apellido. Simplemente se contó una pintura de algo de lo que podía pasar en ese mundo. Además, era una historia de amor, de esa mina que lo bancaba al personaje de Julio Chávez. Un amor que también tenía que ver con la militancia. Fue una hermosa experiencia filmar en la villa de Tigre, un hallazgo de la producción. Eso es lo que hace la ficción. La ficción no es la realidad. Todo lo que hace la ficción es exprimir lo que es la vida, te muestra la esencia de algo, no todo tal cual es. Te hace imaginar. En la ficción, la otra parte, que es imaginar, le corresponde al público. 


Fuente: Revista VEINTITRES 13-2-13


GABY BONITA


DESDE EL 18 DE FEBRERO AL 17 DE MARZO 
LAS LOCALIDADES PARA TODOS LOS ESPECTACULOS 
QUE SE REPRESENTAN EN EL MULTITEATRO 
COSTARAN 100 PESOS



Todos los espectáculos, todas las funciones, todas las plateas a 100 pesos...

El complejo teatral Multiteatro, ubicado en la porteñísima avenida Corrientes 1283 y que alberga cuatro salas teatrales cumple 12 años 
y decidió festejar los 12 años del edificio que albergó éxitos históricos de nuestra escena y que hoy presenta cuatro 
importantes espectáculos que fueron y son vivamente recomendados por la critica y el periodismo: "Love, love, love", "Danza de verano", "La última sesión de Freud" y "No seré feliz pero tengo marido" con un nuevo frente y marquesina, además de una promoción especial válida para todos los espectáculos en cartel en ese espacio teatral con un precio único: 100 pesos la platea.

Desde el 18 de febrero al 17 de marzo de 2013 el público podrá acceder a ver cualquiera de los cuatro excelentes espectáculos que se presentan pagando 100 pesos la platea.

Todos los espectáculos, todas las funciones, todas las plateas a 100 pesos...

Esta iniciativa no tiene restricción alguna en cuanto a días de función o categoría de precios por zona en las salas: todas las plateas salen a la venta a 100 pesos como precio único, válido por el período correspondiente o hasta que cada título baje de cartel si ocurriese antes de la fecha final de la promoción.

Con esta propuesta Multiteatro cumple su cometido de seguir acercando más público a las distintas propuestas artísticas que habitan las salas del complejo.

Una promoción sin "letra chica": Todos los espectáculos que se presentan en el mes anunciado tendrán como valor único de cada entrada sólo 100 pesos.


LOVE, LOVE, LOVE

Gabriela Toscano y Fabián Vena acompañados por Vanesa González, Martín Slipak y Santiago Magariños, protagonizan la obra premiada en el Reino Unido como mejor pieza teatral en el año 2011.
El texto llega a la avenida Corrientes bajo la dirección y adaptación de Carlos Rivas y la participación de Renata Schussheim en el diseño del vestuario.
La historia es simple: Sandra y Dany se conocen a finales de los años sesenta, época de la generación del amor, la paz y la libertad. Ellos gozan del amor libre y crecen juntos. En la década de 1990 son padres de dos adolescentes. El trabajo y la lucha cotidiana los obliga a adaptarse para sostener una familia. Pero quieren conservarse jóvenes frente a ellos mismos. En la actualidad las cosas han cambiado: aquellos jóvenes y bellos hippies hoy tienen casi setenta años. El mundo es diferente. Ellos y sus hijos forman una familia muy especial.




viernes, 15 de febrero de 2013

DESDE EL PROXIMO 
LUNES 18 DE FEBRERO
DE 2013 VUELVE 
"PARA VESTIR SANTOS"
A LA TELEVISION




viernes, 8 de febrero de 2013

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DE "LOVE, LOVE, LOVE"






TODAS LAS CRITICAS 
EN DIARIOS Y REVISTAS
SOBRE LA OBRA DE TEATRO 
QUE PROTAGONIZA GABY...
"LOVE, LOVE. LOVE"



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miércoles, 6 de febrero de 2013

CRITICA SOBRE LOVE, LOVE, LOVE


Fuente: Sobre BUE

sábado, 2 de febrero de 2013


Mi Nombre es Silvina, soy quien esta detras de este sitio web
dedicado a GABRIELA. 
Hoy esta cumpliendo 6 AÑOS de Vida.
Estoy FELIZ de haber llegado hasta aquí compartiendo con ustedes, 
entrevistas, noticias, fotos y videos de nuestra Querida 
y Admirada GABY.
Prometo seguir adelante y que cumplamos muchos años mas. 
SILVINA


GRACIAS GABY!!!!





ENTREVISTA A GABY 
EN EL PROGRAMA 
"Vivo en Argentina" - 
Television Publica
31-01-13


jueves, 31 de enero de 2013


LOVE LOVE LOVE (TEATRO) /
 EN CASA NO ME QUEDO (CAP.18)





GABRIELA TOSCANO 
CON 
PABLO GORLERO 
EN AM1110





NOCHE DE AMOR Y AMIGOS: 
LOS FAMOSOS DISFRUTARON 
DE LOVE LOVE LOVE


Los famosos no se quisieron perder el trabajo del talentoso grupo de actores y el último domingo dijeron presentes en el teatro. Adrián Suar, histórico compañero de Vena en La banda del Golden Rocket, llegó de la mano de Griselda Siciliani, quien a su vez compartió elenco con Toscano en Para Vestir Santos.

 Otro famoso que asistió a la función dominical y que no suele mostrarse en muchos eventos fue Gustavo Bermúdez, que se saludó afectuosamente con Suar en el hall de entrada. Luego de la función, el grupo completo posó para las fotos y celebraron el éxito de la obra a Calle Corrientes.


Una historia de amor que comienza en la década del 60, con sueños adolescentes y la pasión a flor de piel, encuentra su correlato en los noventa. Hijos rebeldes, la lucha por mantener los ideales y el enfrentamiento con el paso del tiempo son los -interesantes- condimentos de Love love love, la nueva obra que protagonizan Fabián Vena, Gabriela Toscano, Vanesa González y Martín Slipak en el Multiteatro.







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lunes, 28 de enero de 2013



GABRIELA TOSCANO 
EN AGENDA NACIONAL


 Gabriela Toscano fue la invitada de Agenda Nacional y
 habló de la obra "Love Love Love" que presenta en el Multiteatro.


Volvé a mirar el programa del viernes 25 de enero de 2013.
DESDE EL SIGUIENTE LINK:








TEATRO › CARLOS RIVAS DIRIGE LOVE, LOVE, LOVE,
 UNA COMEDIA DEL INGLES MIKE BARTLETT


“TOMÉ ESTA OBRA COMO UNA AUTOCRÍTICA”



El director se preocupó ante todo por “argentinizar” el texto que interpretan Gabriela Toscano y Fabián Vena. La pieza trata sobre los cambios de paradigma generacionales, entre el idealismo de los ’60 y el hedonismo individualista posterior.


Por María Daniela Yaccar

Es dura la sentencia que Carlos Rivas manifiesta tras cuarenta minutos de charla: “Mi generación no logró nada de lo que dijo que iba a hacer”, dice el hombre de 62 años, con un gesto aquejado. Ese pensamiento se le filtró en la dirección de Love, love, love, una comedia del inglés Mike Bartlett, que aquí protagonizan Gabriela Toscano y Fabián Vena (de miércoles a domingos a las 20.30 en Multiteatro, Avenida Corrientes 1283). La obra, tan divertida como profunda, invita a pensar en las consecuencias que las conductas e ideales de los que fueron jóvenes en los sesenta y los setenta arrojaron en la actualidad. Rivas se preocupó ante todo por “argentinizar” el texto. Más allá de las operaciones de adaptación que pactó con el autor, construyó la puesta a partir de sus experiencias y reflexiones.

Bartlett, de 32 años, es el autor estrella del momento en Inglaterra. Ahora en Buenos Aires también se puede ver Cock, otra obra de su autoría, dirigida por Daniel Veronese. Love, love, love comienza en 1967, en Londres. Dany (Vena) y Sandra (Toscano) comienzan su historia de amor bailando “All you need is love”. Ella está eufórica en la etapa de la liberación femenina y de la libertad propiamente dicha. Como su futura pareja, es una joven comprometida políticamente. Dany vive con un hermano (Martín Slipak) al que todo eso le pasa un poco por al lado. En la segunda escena ya corren los noventa. Suena “She bangs the drums”, de los Stone Roses. A Dany no le gustan. El que los escucha es su hijo adolescente, Teo (Santiago Magariños), que luce uniforme de escuela privada. Dany y Sandra tienen otra hija, Rosi (Vanesa González), también adolescente, que ese día cumple años, pero a sus padres les interesa más discutir sobre una presunta infidelidad que la celebración familiar. Los hijos, testigos de los conflictos de sus padres sin quererlo, viven angustiados. En la escena final, Dany y Sandra están viejos, jubilados y divorciados.

Aunque la obra está explícitamente ubicada en Inglaterra, Rivas se permitió hacer su propia lectura. “Esta historia me hizo pensar en mi generación. En el ’73 tenía 23 años. En el ’76 ya estudiaba en el Conservatorio Nacional. Era inevitable involucrarse en la militancia política, aunque siempre me costó el encuadramiento. Escribí en Humor y en Satiricón en un momento muy peligroso”, repasa el director, quien se define de izquierda. Tiene un hijo de dieciocho años. Ese fue otro motivo por el cual la obra lo conmovió. Porque los que más sufren en la historia de Bartlett son los jóvenes. “Y a mí me gusta pensar que todos son mis hijos”, advierte Rivas, parafraseando el título del clásico de Arthur Miller.

–¿Cómo llegó a esta obra? 
–El productor me propuso hacerla, la leí y me encantó. Conversé con el autor para adaptarla. Es simple, divertida y muy actual. Tenía ganas de hacer un material que tuviera que ver con lo que le pasa a la gente ahora. Venía de hacer Hamlet, quería un lenguaje más cercano. Bartlett es el niño mimado del teatro inglés. En Londres, esta obra acaba de ganar el premio a la mejor del año. Es súper moderna pero de estructura clásica: Bartlett está claramente inscripto en la gran tradición inglesa del teatro. Acá recién está llegando. Por el momento no es un autor muy conocido fuera de Inglaterra. Esta obra se hizo sólo en Londres y acá, y ahora está por llegar a Broadway.

–¿En qué consistió la adaptación? 
–Le dije a Bartlett que yo dirigía obras argentinas, que no podía dirigir obras inglesas. Le expliqué que dirijo a actores argentinos y dentro de la cultura argentina, y que tengo que intentar que la obra se conecte con la cultura del espectador. No podía atarme a cuestiones puntuales, geográficas y locales que él plantea en la obra. También le propuse cambiar los nombres de los personajes. El autor tenía fama de quisquilloso, pero no se comportó así. Si viniera a ver la obra no sé qué diría, pero ésa es otra historia. Tengo entendido que mandó gente a la Argentina a ver Cock...

–Es el riesgo de dirigir autores que están vivos...
–Siempre hice un chiste de mal gusto al respecto: si están vivos hay que matarlos (risas). Hablando en serio, la estructura de la obra es muy inteligente. Bartlett se basa solamente en dos escenas muy simples respecto del pasado para hacer su gran tesis de autor en la última. Tiene una gran capacidad de síntesis y de percepción, porque encuentra el corazón de cada época. En los ’60 era ese idealismo casi desmedido y en los ’90 el liberalismo a ultranza, la incapacidad de adaptación de las personas, el sufrimiento y el estrés. Todo esto ha dado una generación de hijos muy especiales, contradictoria, angustiada, de mucha incertidumbre, sin convicciones, a diferencia de nosotros, que teníamos muchas basadas en la nada pero que nos daban poder hacia el futuro. Y eso no funcionó del todo. La mía es una generación muy especial, muy importante en los últimos cincuenta años del siglo pasado, que produjo cambios en muchos aspectos, pero que dejó secuelas complicadas.

–¿La obra es una manera de hacer autocrítica?
–Esa generación ha sido muy importante en lo que tiene que ver con la mujer, que dejó de ser objeto para ser persona. Pero también nos equivocamos. Por eso tomé esta obra como una autocrítica. Busco que mi trabajo tenga un sentido para mí y para la comunidad. No podemos estar entre dos extremos: odiarnos como generación porque hemos hecho cosas terribles o admirarnos porque hicimos todo. No hicimos nada.

–¿En qué se equivocó su generación?
–En la Argentina la lucha tuvo sus frutos, no creo que haya sido en vano. Pero fuimos presos de una trampa de la época. Esto no tiene que ver con la obra, que está ubicada en un contexto distinto. El nuestro era el de una dictadura voraz. Eso nos obligó a seguir un camino tan temible y equivocado como el monstruo que teníamos que derrotar. Claro que hubo un avance y se da en la medida en que crece la democracia. Hoy está muy en danza el tema de los setenta. Creo que hay que hacer todo lo posible por “desidealizar” a esa generación, sin dejar de reconocerle sus virtudes. Fue violentamente narcisista: todo eso que decíamos que era un camino de cambio profundo era, en realidad, una ilusión para sentir que podíamos ser más libres que nuestros padres. No nos dimos cuenta de que nos iba a conducir a un individualismo profundo, a un mundo de un extremo hedonismo individual, que deriva en los noventa, en la generación yuppie. Muchos de los jóvenes de mi época están hoy en el poder, tanto en nuestro país como en el mundo. Y nosotros decíamos ser el anti-poder. La obra va un poco a contramano de lo que está pasando acá. Está muy bien que la juventud intervenga y que se politice, pero me gustaría que fuera dentro de un proyecto no setentista.

–Lo que usted remarca contrasta con el cariño que los jóvenes tienen por su generación.

–Entiendo eso. Tengo un hijo de dieciocho años que es músico. ¡Y me ha dicho que ya no hay música! Estoy rodeado de jóvenes que toman clases conmigo y también admiran a mi generación. No me parece que haya que idealizarla. Porque ello implica suponer que todo lo del pasado fue mejor, con lo cual los jóvenes quedan en una posición terrible frente al mundo: pueden creer que no hay nada importante que hacer. Es responsabilidad nuestra decirles que no es así, que cada cual nace donde nace, que cada generación tiene su destino y tiene que hacerlo. Eso significa rebelarse contra la generación anterior. Significa matar a los padres simbólicamente. No hicimos nada de lo que dijimos que íbamos a hacer. El siglo XX fue el de mayor cantidad de guerras en la historia de la humanidad. Y nosotros decíamos que estábamos haciendo un mundo de paz y amor.


Fuete; Pagina 12 Sábado, 26 de enero de 2013


GABY Y GRISELDA


 Swarovski encendió el árbol de 
Navidad en Galerías Pacífico





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 "EL TEATRO NOS RECUERDA 
CÓMO ES LA VIDA"
Gabriela Toscano, junto a Fabián Vena, protagoniza la obra "Love, love, love", que hace foco en una pareja desde los años 60 hasta la actualidad, atravesando temas como la liberación setentista, los hijos, el amor y los sueños.      



 POR LAURA NATALE
lnatale@larazon.com.ar  


Empezaron siendo hippies, quisieron cambiar el mundo y jugarse por sus ideales. Veinte años después miraron a su alrededor y la vida se había vuelto muy distinta a como la habían soñado, y tenían dos hijos. Más tarde, casi al final del camino, sintieron que no sólo no pudieron cambiar el mundo, sino que en medio de reproches y cuestionamientos, aún siguen buscando su lugar.

 "Love, love, love", la premiada obra británica de Mike Bartlett se presenta en el Multiteatro de la mano de Gabriela Toscano, Fabián Vena y Carlos Rivas (en dirección y adaptación). Allí, a través de la historia de una pareja (que se conoce con todo ímpetu en los 60, se encuentra con hijos adolescentes en los 90, y llega separada pero tal vez más lúcida al presente), se analiza un poco y desgrana otro tanto los vaivenes emocionales de aquella generación que soñó con tener el mundo en sus manos y luego, ¿hizo lo que pudo? "La obra se centra en el tema de la responsabilidad: con los propios ideales, con los hijos, con la política, además es una obra de relaciones, una comedia dramática en la cual el espectador pasará por todas las emociones: risa, llanto, alegría, angustia y mucha ref lexión. Porque ante todo, el espectador se expresa, le salen palabras. Fabián (Vena) decía el otro día que para la gente, esta obra es como la Cámara Gesell, una vidriera para espiar la vida de los otros. Y esa es una de las consignas de Carlos (Rivas), su forma de hacer teatro, que el espectáculo sea algo vivo, que exista una comunión entre el público y el espectador. Porque el teatro nos recuerda cómo es la vida", dice Gabriela Toscano, cuyo personaje al igual que el de Fabián Vena, va mutando, a través de los años, en los tres actos y lo hace a la vista del espectador, con decorados y todo. Y acompañados por las actuaciones de Martín Slipak, Vanesa González y Santiago Magariños.


La historia se pregunta en algún momento si todo lo que se necesita es amor. ¿Cuál es la respuesta?
En el caso de ellos, no resultó así. En esa época todo era paz y amor, eran tiempos en que esa generación impune se llevaba el mundo por delante, y era cuando la mujer tuvo una liberación sexual muy grande... También un poco ocurrió acá, en nuestro país. Lo que pasa es que políticamente acá y allá pasaron diferentes cosas. Fue una generación que creyó que tenía el mundo en sus manos y en realidad, el mundo los fue ganando a ellos y de hecho durante la obra se ve cómo ellos dos van haciendo lo que pueden. Y al final son los hijos los que les reclaman, no ellos mismos. Al final la obra lo que te dice es que cada uno hace lo que puede.

 Con Fabián Vena trabaja- ron juntos en la obra "La du- da", de John Patrick Shanley, en la que un cura y una monja se enfrentan por un incómodo interrogante. Y ahora vuelven a coincidir. "Igual, antes, de muy jovencitos, trabajamos en tele en `Estado civil’. Hacíamos de novios, luego después de muchos años nos reencontramos en `La duda’ porque yo entré a reemplazar a Susú Pecoraro... Y ahora, estamos mucho más conectados.

 Fabián es un gran compañero, una persona con la que trabajás muy tranquila, es muy dedicado y siempre está sosteniéndote", dice la actriz.

 Desde ha ce dos déc a da s, Gabriela Toscano y el director Carlos Rivas son marido y mujer. Tienen un hijo en común, que está por cumplir 18. ¿Qué significa para vos que Carlos te dirija? "Es una mezcla de todo, ya no hay separación, nuestra vida es así. Igual, veníamos de hacer `Hamlet’, que fue movilizante, un proyecto muy estresante; ahora en este espectáculo estamos más relajados. Por otra parte, nos conocemos mucho, tenemos un gran elenco. Nos gusta trabajar juntos. El es un gran director y yo le intereso mucho como actriz".


¿Esa sería la clave por la que se eligen siempre?
Tampoco siempre. Vivimos 11 años antes de trabajar juntos.

 Nos constituímos como pareja y como familia. Recién en 2004 se dio la posibilidad de hacer algo juntos.


¿Y ahora? ¿Tenés un director en el teatro y otro en la pareja?
Nosotros no cortamos, somos así siempre. La vida del director y del actor es así, la seguimos afuera. Imposible no hacerlo.

 Ojo que también hablamos de cuentas, organización de la casa y el resto de las cosas aburridas, como todas las parejas. Pero trabajando juntos no se puede no hablar de lo que hacemos. Y funcionamos así.


Miércoles 23 de Enero de 2013 | SHOW | La Razón | 12

jueves, 17 de enero de 2013




Teatro
ENTRE PADRES E HIJOS


Por Federico Irazábal  | Para LA NACION

Love, Love, love / Autor: Mike Bartlett /  Elenco: Gabriela Toscano, Fabián Vena, Vanesa González, Martín Slipak y Santiago Magariños /  Escenografía: Carlos Rivas /  Iluminación: Gonzalo Córdova /  Vestuario: Renata Schussheim / Maquillaje y peinado: Alberto Moccia / Versión y dirección: Carlos Rivas /  Sala: Multiteatro / Duración: 110 minutos.

 NUESTRA OPINIÓN: BUENA

Si bien el director Carlos Rivas, en el programa de mano, compara la pieza con la dramaturgia de Arthur Miller y Henrik Ibsen -en un acto, desde mi punto de vista, de sobrevaloración-, la obra encuentra sus antecedentes más fuertemente en la dramaturgia europea contemporánea. Es más, señalaría que el texto se corresponde, en una versión más ingenua, con gran parte de la dramaturgia inglesa, alemana e italiana al trabajar con ciertos tintes de didactismo en su mirada crítica al capitalismo contemporáneo. Y es en esa zona en donde logra su mayor mérito: en no proponer ninguna versión "new age" de socialismo siglo XXI, sino en caer irremediablemente dentro de la tiranía del dinero en una Europa que plantea una escisión entre el mundo que vivieron los padres y el que les dejaron a sus hijos.

Padres e hijos. Ése es el dilema que el texto plantea. Padres que provienen de la generación del sesenta, con un cúmulo de ideales antisistema que hoy recuerdan con nostalgia, al tiempo que disfrutan de sus más que merecidísimos ahorros y lucros financieros y rentistas. Los personajes que componen Vena y Toscano provienen de allí, de una cultura que se propuso hacer un mundo mejor, pero que luego se dejó vencer por el mundo. Y tuvieron hijos que hoy no logran despegar porque la situación económica no es la de entonces y aprovechan para culpar a sus padres de su propio fracaso. La obra envuelve bajo el formato de diálogos familiares fuertes tesis económicas y sociológicas que, con sus contradicciones, van desarrollando el entramado intelectual del texto.

La dirección de Carlos Rivas entendió algo de esto e intenta llevarlo a cabo en la escena aunque por momentos cae en un sistema de "representación" que le es hostil al propio texto. Tanto en el primer acto -cuando se ubica en los 60- como en el último -el presente- busca un trabajo de composición que la obra no requiere a no ser que se pretenda hacer de ella una lectura en clave realista. Porque el problema que plantea en este sentido es que la misma pareja actoral tiene que recorrer cinco décadas. Pero la escena repele a un Vena caracterizado de jubilado porque la "actuación" tan remarcada va en contra de un sistema de tesis en donde lo que importa es la visión de mundo.

Por eso se vuelve superlativa la actuación de Gabriela Toscano, quien llega con su personaje verdaderamente a una cima en su carrera. Toscano atraviesa las décadas sirviéndose de cambios de vestuario, peinados y accesorios y con muy sutiles actitudes corporales va mostrándose como la misma y como otra. En ella todo pasa por el cuerpo y no en simular canas. Toscano no actúa ni la comedia ni el drama; se pone simplemente allí y deja que su cuerpo recorra las exigencias del texto, algo que también hace con solvencia Vanesa González. Por algún motivo que me excede, Rivas eligió un código diferente para las actrices en relación con los actores que "componen".

En cuanto a la puesta en escena, hay que señalar que el director encontró un muy interesante dispositivo que destaca la teatralidad de la propuesta al ir haciendo que el espacio vaya gradualmente apropiándose de todo el escenario como forma de metaforizar el crecimiento económico de la pareja protagónica.


Fuente: Diario LA NACION Martes 15 de enero de 2013

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