jueves, 12 de julio de 2007
Una multipremiada pieza teatral
La obra "La duda" sube a escena en el Huerto
La obra "La duda" sube a escena en el Huerto
Fabián Vena y Gabriela Toscano, encabezan el elenco. El inicio está previsto para las 22 en Pueyrredón 175.
Fabián Vena y Gabriela Toscano, serán los principales protagonistas de la obra "La duda", que se presentará hoy desde las 22 en el Teatro del Huerto -Pueyrredón 175-.Dos grandes actores de la pantalla y el teatro de nuestro país estarán en Salta presentando esta multipremiada obra dramática.
Una vez más, una obra internacional es adaptada a la versión argentina de la mano de Federico González del Pino y Fernando Masllorens, quienes ya han trabajado con otras como "Visitando al Sr. Green" y "Extraña pareja", que también estuvieron en Salta. Esta vez, la dirección es de Carlos Rivas. Mientras que el autor de "La duda" ("Doubt"), John Patrick Shanley, recibió el Premio Pulitzer y que aún está en cartel en Nueva York. Ahora está de gira nacional por las principales ciudades de Argentina.
Este drama recibió los siguientes premios: Premio Clarín como Mejor Espectáculo del Circuito Privado; Magela Zanotta, Premio Clarín como Actriz Revelación, y Silvia Bayle, Premio Ace como mejor Actriz de Reparto.
La pieza cuenta una historia en una escuela primaria católica, donde la directora detecta actitudes que le parecen sospechosas en un superior suyo en jerarquía, el sacerdote más popular y progresista de la parroquia, que dicta clases a un grupo de niños de séptimo grado.
Una monja dispuesta a custodiar hasta el último suspiro la moral de sus alumnos. Un cura progresista que pone en evidencia la faceta inhumana de la iglesia. Un límite que supuestamente se cruza. "La duda", con Gabriela Toscano y Fabián Vena, instala al espectador frente al insalvable abismo que se abre entre la fe y la ingenuidad, entre el bien y el mal.
"Suelo decir que la labor teatral es como el té: hay que esperar que se asiente para tomarlo", dijo alguna vez Gabriela Toscano en una entrevista periodística. Algo similar ocurre con "La duda". No hay resolución, no hay pistas. O sí, pero todas tienen la misma preponderancia.
El elenco se completa con Magela Zanotta y Silvia Bayle. El diseño de luces está a cargo de Fernando Dopazo; la escenografía pertenece a Carlos Rivas y Martín Papanicolau; el vestuario está diseñado por Gabriela Dodero, y la música original corresponde a Nico Posse.
Fuente: El Tribuno -Salta, 12 de Julio de 2007
LA DUDA ''una obra que convoca''
Dos grandes actores de la pantalla y el teatro de nuestro país estarán en Salta presentando la multipremiada obra dramática "La duda". Ellos son Fabián Vena y Gabriela Toscano, quienes pisarán el escenario salteño este jueves a las 22 en la sala del Teatro del Huerto -Pueyrredón 175-. Una vez más, una obra internacional es adaptada a la versión argentina de la mano de Federico González del Pino y Fernando Masllorens, quienes ya han trabajado con otras como "Visitando al Sr. Green" y "Extraña pareja", que también estuvieron en Salta.
Esta vez, la dirección es de Carlos Rivas. Mientras que el autor de "La duda" ("Doubt"), John Patrick Shanley, recibió el Premio Pulitzer y que aún está en cartel en Nueva York. Ahora está de gira nacional por las principales ciudades de Argentina.Este drama recibió los siguientes premios: Premio Clarín como Mejor Espectáculo del Circuito Privado; Magela Zanotta, Premio Clarín como Actriz Revelación, y Silvia Bayle, Premio Ace como mejor Actriz de Reparto.
La pieza cuenta una historia en una escuela primaria católica, donde la directora detecta actitudes que le parecen sospechosas en un superior suyo en jerarquía, el sacerdote más popular y progresista de la parroquia, que dicta clases a un grupo de niños de séptimo grado.
Una monja dispuesta a custodiar hasta el último suspiro la moral de sus alumnos. Un cura progresista que pone en evidencia la faceta inhumana de la iglesia. Un límite que supuestamente se cruza. "La duda", con Gabriela Toscano y Fabián Vena, instala al espectador frente al insalvable abismo que se abre entre la fe y la ingenuidad, entre el bien y el mal."Suelo decir que la labor teatral es como el té: hay que esperar que se asiente para tomarlo", dijo alguna vez Gabriela Toscano en una entrevista periodística. Algo similar ocurre con "La duda". No hay resolución, no hay pistas. O sí, pero todas tienen la misma preponderancia.
Fuente: Diario El Tribuno -Salta, 10 de Julio de 2007
sábado, 7 de julio de 2007
martes, 3 de julio de 2007
Gira nacional :Obra de teatro "La Duda"
GABY sigue de gira con "La Duda"
Cultura Agenda de julio en la Biblioteca Moreno
Otro mes comienza y grandes eventos se anuncian en la cartelera de la Biblioteca Pública y Complejo Cultural Mariano Moreno de Bernal En su sede, de Belgrano 450, la Moreno continúa con su invalorable labor sociocultural, que desde hace 75 años vine desarrollando ininterrumpidamente.-
El viernes 6 a las 21, a pedido del público, vuelven al escenario de la Moreno Gabriela Toscano y Fabián Vena en la consagrada obra teatral La duda , dirigida por Carlos Rivas. Entradas en venta.
Fuente: Diario Perspectiva Sur / Quilmes 3 de Julio de 2007
Buena Critica Diario "La Capital"
La construcción de la verdad como eje del drama humano
Fabián Vena compone a un sacerdote acusado de pederasta por una monja interpretada con maestría por Gabriela Toscano.
La duda” subió a escena buscando interrogarse sobre la tragedia de vivir en un mundo sin certezas Orlando Verna / La Capital
Según John Patrick Shanley la verdad no existe, es una construcción hecha a base de prejuicios, es una percepción subjetiva sobre los acontecimientos. Y si ese ya es un problema en sí mismo, la situación se complica cuando se evalúan los efectos de esa convicción. Pero todo puede aún ser peor. De la verdad como una construcción política del mundo trata “La duda”, una obra que fue éxito de taquilla el año anterior en Broadway y le valió a Shanley cuatro premios Tony (los Oscar del teatro). Aunque los laureles quedan de lado ante la tragedia del argumento y la impecable interpretación de la versión rioplatense encabezada por Fabián Vena y Gabriela Toscano y presentada anteayer en el teatro Broadway.
Corre 1964 en Estados Unidos y la hermana Luisa, directora del colegio San Nicolás, cree que algo anda mal en la relación que el padre Juan establece con los chicos. O peor. Está convencida que el único alumno negro de la escuela ha sido abusado por el sacerdote. Sin embargo, para la ciencia positiva un hecho se convierte en tal sólo si puede ser verificado. “La certeza es una emoción”, le grita el cura a la superiora en el más dramático de los actos, donde los protagonistas despliegan sus virtudes actorales apuntalados por un guión de grandes posibilidades interpretativas.
Es así como Vena aparece ajustado y Toscano acapara el escenario en el papel de una monja anciana, donde el rictus del cuerpo y el rostro se combinan perfectamente con una dicción de convento.
Preguntándose si la verdad es un error si no se evalúa el daño que puede provocar, si la más inocente de las acciones resulta terrible para una mente siniestra y si la candidez es una forma de autocompasión, “La duda” pone en escena y en tela de juicio las bases del entendimiento humano, donde la confianza y la sospecha entablan una encarnizada lucha por favorecer una mirada propia sobre la vida. Seguridad, que le dicen, aunque todos saben qué le pasó a Seguro.
Fuente: Diario La capital (Rosario) martes, 03 de julio de 2007
lunes, 2 de julio de 2007
“La duda” llegará a Santiago
Gabriela Toscano y Fabián Vena protagonizan la obra que, con dirección de Carlos Rivas, llegará a Santiago en la segunda semana de julio al coliseo mayor.
La duda, obra teatral de John Patrick Shanley, dirigida por Carlos Rivas y protagonizada por Fabián Vena y Gabriela Toscano llegará a nuestra provincia el próximo 16 de julio al teatro 25 de Mayo, a las 22hs.
“La duda”, que como se expresó se erige como una demostración del mejor teatro, recibió la ovación de un teatro colmado en todos sus rincones del país.
Basada en una pieza actual para los tiempos presentes, escrita con gran lucidez y maestría. Una pieza que según su director, une misterio, inteligencia y deja abierta la posibilidad de iniciar una polémica.
La trama trata sobre una escuela primaria católica donde la directora detecta actitudes que le parecen sospechosas en un superior suyo en jerarquía, el sacerdote más popular y progresista de la parroquia, que dicta clases a un grupo de niños de séptimo grado.
Para confirmar su convicción, la religiosa inicia una inclemente investigación, intentando desenmascarar al sacerdote aún sin pruebas a la vista.Sintiéndose víctima de una persecución a través de sucesivas de celadas que la directora le tiende obsesivamente, el Sacerdote defiende a ultranza su inocencia.
Atribuyendo las acusaciones de la mujer a sus ideas retrógradas y su odio personal hacia él, intenta proteger su reputación involucrando en su favor a una joven novicia. Pero la directora está decidida a obligar a su enemigo a confesar la verdad y ambos se enfrentan cara a cara en una feroz disputa moral.¿Es culpable el joven cura del crimen del que se lo acusa? ¿Son infundadas las sospechas difíciles de probar de la directora? ¿Es justo dañar la reputación de alguien atribuyéndole un delito, sin estar seguro de su culpabilidad? ¿Es aceptable mentir para hacer el Bien?No será sencillo llegar a la verdad y solo hay una cosa que se puede asegurar de esta historia: el camino inevitable que todos deberán recorrer, los obligará a atravesar la inquietante y reveladora experiencia de “La duda”.
Fabián Vena es el sacerdote y exhibió todo arte para crear un personaje al que confirió fuerza y convicción. Lo hace suyo con gestos, matices, movimientos y homilías, que muestran el espíritu de quien tiene una meta lúcida, poniéndose al servicio de una causa que entiende justa y humana.
Gabriela Toscano es la hermana cuestionadora, que revela todo su potencial histriónico para pintar esa mujer calculadora e inquebrantable en sus ideas.Como Vena, pone a disposición del personaje todo su profesionalismo, que no alcanza sólo a la voz sino a cada uno de sus movimientos confiriéndole ritmo y tensión a lo largo de toda la pieza.
Fuente: Nuevo Diario Web de Santiago del estero / Domingo, 24 de Junio de 2007
Gaby a Diario en la telenovela "COMO VOS Y YO" por Volver
"COMO VOS Y YO"
(Click para agrandar imagen)
Desde hoy Lunes 2 de julio por el canal de cable "Volver" se podra ver la actuación especial de Gabriela Toscano en la tenenovela "Como vos y yo" Año: 1998
Dias: Lunes a Viernes
Horario: 13hs
Canal de cable: Volver
Director: Fernando Espinosa
Autores :Ricardo Altman, María José Campoamor, Marcela Citterio, Enrique Estevanez
Elenco: Claribel Medina...Candela Martínez Godoy
Eleonora Wexler... Valentina Martínez-Godoy alias Marta 'Martita' Stal
Esteban Prol...Agustín Scala
Gerardo Romano.. Andrés Dobs ;Etc.
Proximo martes por canal Volver
PELICULA "LA MARY"
Día: Martes 10 de julio
Hora: 22:00 hs.
Canal de cable:"Volver"
Protagonistas: Susana Giménez, Carlos Monzón, Alberto Argibay, (y Gaby)
Director: Daniel Tinayre
Género: Drama
Duración: 107 minutos
País: Argentina
Año: 1974
Clasificación: Sólo apta para mayores de 18 años
miércoles, 27 de junio de 2007
martes, 26 de junio de 2007
Gabriela con "La duda" en Avellaneda
Con Gabriela Toscano, Fabián Vena, Silvia Baylé y Magela Zanotta.
Dirección: Carlos Rivas. El autor recibió el Premio Pulitzer por este drama, que aún está en cartel en Nueva York.
Entradas: desde $15.
La función se llevará a cabo el día viernes 29 de junio a las 21:00 horas en el Teatro Municipal Roma, el cual, se encuentra ubicado en la dirección Sarmiento 109 en el barrio de Avellaneda.
Boletería: 4-205-9647
Fuente: http://www.paginadigital.com.ar/
jueves, 21 de junio de 2007
CON FABIÁN VENA Y GABRIELA TOSCANO
La duda: una feroz disputa moral
Dirigida por Carlos Rivas, llega hoy a San Juan en el marco de una gira nacional. Estarán presentes los protagonistas principales.
SOLEDAD VILLARROYA - DIARIO DE CUYO
Con la recreación de una historia que enfrenta a una monja conservadora con un cura popular y progresista por un caso de abuso en el colegio donde trabajan; Gabriela Toscano y Fabián Vena llegan a San Juan para presentar "La duda", hoy a las 21 en el Teatro Sarmiento, en una función organizada por Protea.
En una primera etapa de la obra, Vena compartía escenario con Susú Pecoraro. Pero, tras el estreno en el invierno de 2006, la actriz tuvo que abandonar su rol debido a sus compromisos televisivos. Así ingresó Gabriela (esposa del director de la puesta, Carlos Rivas), quien en solo un mes armó el personaje y ya cumplió más de 100 funciones.
Ambos actores charlaron con DIARIO DE CUYO sobre sus roles, las repercusiones de la obra y su relación la actualidad._¿Cómo describen a sus personajes?
Gabriela Toscano: La hermana Luisa es una persona rigurosa. Ella tiene un rigor sobre pensar la vida, que lo dice en la frase: "Lo que uno haga hoy, tendrá consecuencias mañana". Es una mujer sufrida, que perdió a su marido en la guerra; no demuestra cariño pero sí su preocupación por preservar la integridad de los chicos. Es muy brava e irónica y dirige una escuela con 352 alumnos.
Fabián Vena: El padre Juan es un apasionado por el sacerdocio y la educación. Es un tipo con alto nivel de vocación y generosidad para enseñar, que se conecta con valores, sensaciones y estados muy ricos que no en todos los personajes uno tiene la posibilidad de transitar.
_¿Se inspiraron en alguien en especial para el delineado de sus roles?
G.T.: Creo que cuando uno empieza a vivir la experiencia que propone el autor, automáticamente empieza a imaginar el personaje. Sí, busqué un comportamiento que me aleje de lo que soy yo y eso me encanta.
F.V.: ¿Sabés que no? Suelo ver cosas, y muchas que me pueden inspirar, pero no alguien puntual. A veces aparece una mezcla de personas puntuales, como para el personaje que hice en Mosca y Smith. Hay otros que requieren de imaginación, como el malvado de Doval que interpreté en Resistiré. En este caso, el padre Juan tiene una estampa normal, pero su verdad y emotividad son construidas por el director y el actor, por ahí es más rico lo que uno se imagina.
_Es un tema actual el que se plantea en escena
G.T.: Es un tema que está en todos lados y da para pensar quiénes son los educadores de nuestros hijos, tanto dentro como fuera de la iglesia, en los clubes y en las familias, donde puede no haber un dato de orden de moral.
F.V.: El tema que toca la obra es bien a propósito porque, más allá de lo que diga el autor o salga diciendo el espectador; para mí es una de las situaciones más aberrantes, espantosas, perversas y degradantes el caso de abuso hacia cualquier persona.
_¿Tiene relación con el caso del padre Grassi?
G.T.: Muchos la relacionan con eso. Pero no nos quedamos en esa anécdota. El público sale con muchas dudas y puede decidir quién es el verdadero culpable.
_¿Recibieron críticas de la Iglesia?
G.T.: No. Fueron unas hermanas y lo que nos dijeron es que mi papel era muy riguroso y de otra época, lo que es verdad. También recibimos a unos padres que nos dijeron que las monjas los volvían locos, que eran muy desconfiadas.
F.V. La Iglesia es una de las instituciones más cerradas y duras al cambio, y con este Papa quiere volver a lo anterior. Pero siempre hay válvulas de escapes y ejemplos, y los sacerdotes que nos vieron nos felicitaron por el respeto y el cuidado de la obra. Es que no tienen que ofenderse sino todo lo contrario.
_¿Tuvieron problemas de censura?
G.T.: No de censura, pero en un teatro de un colegio católico de Belgrano no nos dejaron poner la obra, al igual que en una sala del conurbano. Sin embargo, la obra deja muy bien parada a las mujeres monjas.
_¿Es un prejuicio de la Iglesia?
G.T.: No sabemos. Cada uno tiene derecho a defender su postura.
La duda: una feroz disputa moral
MAS INFORMACION
Gabriela Toscano/actriz
Gabriela Toscano/actriz
_¿Vuelve Amas de Casa este año?
_Polka está grabando Amas de Casa Brasil y Colombia, estamos viendo si nosotros podemos salir a fines de 2007 o principios de 2008, pero no estamos seguros. Si no es así, ojalá que salga otro unitario
_¿Te ofrecieron una nueva intervención en Mujeres Asesinas?
_Por ahora no. Yo haría otro, pero no sé...
Fuente:Diario de Cuyo: Jueves, 21 de Junio de 2007 San Juan, República Argentina
DE GIRA . Llega a Paraná un suceso de la cartelera teatral
La duda, una astilla clavada entre dos seres
La multipremiada obra estrenada en Broadway, con una historia que confronta a dos religiosos en un hecho de corrupción en un colegio, se presentará el próximo domingo a las 21 en el Teatro Municipal 3 de Febrero. La puesta tiene como protagonistas a Gabriela Toscano y Fabián Vena.
Fuente: El Diario en Internet -Paraná - Entre Ríos - Argentina - Jueves, 21 de Junio de 2007
La duda, una astilla clavada entre dos seres
DE LUJO. Gabriela Toscano, junto a Fabián Vena, protagoniza la obra, en un elenco que se completa con Silvia Baylé y Magela Zanotta
La multipremiada obra estrenada en Broadway, con una historia que confronta a dos religiosos en un hecho de corrupción en un colegio, se presentará el próximo domingo a las 21 en el Teatro Municipal 3 de Febrero. La puesta tiene como protagonistas a Gabriela Toscano y Fabián Vena.
Fabián Vena coprotagoniza con Gabriela Toscano la obra de John Patrick Shanley, La duda, en la que no sólo se plantean interrogantes vitales, sino que se enfrentan dos modos de ver el mundo.La pieza, con dirección de Carlos Rivas, se desarrolla en el ámbito de una escuela católica donde la conducta moral de un sacerdote (Vena) es cuestionada por la directora del establecimiento (Toscano).
El texto “propone una cantidad de temas muy interesantes para desarrollar y para dar a la gente un motivo de reflexión”, explica el actor. “No sólo hablamos de la duda —explica—, sino de la manera de ver la educación y la vida, de reflexionar sobre si la certeza nace de la emoción o de un hecho. Se plantean una cantidad de interrogantes a través de los cuales se cuestiona, poéticamente y en acción dramática, sobre qué cosas deposita cada uno su fe y en qué cree cuando cree”. Para el actor fue la característica del personaje que debía interpretar uno de los personajes que le planteó un desafío.“Siempre se me ha identificado con los malos o los conflictivos, y en este caso se trata de un cura párroco de la iglesia católica que desarrolla su rol con un sentido de vocación muy plena y transita una calidad de emociones muy importantes”, comenta Vena. “Es un tipo generoso, brillante, que pertenece a lo que empezó a ser después del II Concilio Ecuménico la Nueva Iglesia.. Tiene una forma de creer en la vida de manera muy amorosa”.
Pero además, “la dirección de Carlos Rivas es un respaldo importante”. La dialéctica que se establecen entre el personaje de Vena y una religiosa, revela el claro-oscuro de la condición humana.
LA TRAMA. La historia planteada en la obra transcurre en una Escuela primaria católica.
La Directora del establecimiento detecta actitudes que le parecen sospechosas en un superior suyo en jerarquía, el sacerdote más popular y progresista de la parroquia, que dicta clases a un grupo de niños de séptimo grado. Para confirmar su convicción, la religiosa inicia una inclemente investigación, intentando desenmascarar al sacerdote aún sin pruebas a la vista.
Sintiéndose víctima de una persecución a través de sucesivas de celadas que la directora le tiende obsesivamente, el sacerdote defiende a ultranza su inocencia. Atribuyendo las acusaciones de la mujer a sus ideas retrógradas y su odio personal hacia él, intenta proteger su reputación involucrando en su favor a una joven novicia. Pero la directora está decidida a obligar a su enemigo a confesar la verdad, y ambos se enfrentan cara a cara en una feroz disputa moral.
¿Es justo dañar la reputación de alguien atribuyéndole un delito, sin estar seguro de su culpabilidad? ¿Es aceptable mentir para hacer el Bien?, son preguntas que pueden formularse.
INTENSIDAD. “Entre los dos personajes hay una pelea constante —reflexiona Vena—, que parte de una manera distinta de ver la vida. Hay una lucha entre dos formas diferentes de generosidad. Los dos aparentemente van hacia un mismo fin, noble y solidario, pero el recorrido puede llegar a ser otro y hasta las consecuencias pueden variar”. La descripción que hace el actor de la obra puede dar lugar a sospechar un texto peligrosamente más literario que teatral, riesgo que fue totalmente descartado por Vena. “Es una obra muy pensada y resulta poco frecuente encontrar este tipo de material. Es verdad que los premios no siempre dicen algo —reconoció Vena—, pero no es el caso de La duda.
El Pulitzer —que ganó esta obra— es un premio muy importante como para otorgarlo a un trabajo que pueda llegar a caer en lo literario”.El actor asevera que “el texto encierra una intensa acción dramática. Cada situación lleva una carga de acción tan fuerte que resulta muy fácil actuarlos, no hay trabas que dificulten la tarea del actor”. Las entradas para apreciar este interesante trabajo pueden adquirirse desde el martes en la boletería del Teatro (25 de junio 60) de 10 a 12 y de 18 a 20.
domingo, 17 de junio de 2007
Segunda temporada
Las "Amas de Casa" esperan
El hombre del 13 ya habría hablado con las protagonistas, Carola Reyna, Araceli González, Gabriela Toscano, Mercedes Morán y Cecilia Roth, para comenzar con las grabaciones a fines de este 2007.
El único gran problema con el que se enfrenta Adrián Suar es que aún no terminaron las grabaciones de la versión brasilera de "Amas de Casa desesperadas" y por eso, al estar las instalaciones ocupadas, él no podría comenzar con el trabajo.
Ante esto, optó por el llamado plan "B" que lo llevaría a iniciar el trabajo a comienzos del 2008. Pero queda claro, que se viene la segunda parte... se viene.
Fuente: Primicias Ya El diario del Espectáculo Domingo 17 de junio 2007
Las "Amas de Casa" esperan
Aunque el fútbol, ya sea con Boca Juniors y la Copa Libertadores o ahora la Copa América con la presencia de la Selección Nacional, y "Bailando por un sueño", tengan ocupadas las noches de Canal 13, Adrián Suar no deja de pensar.
Muchos se animaron a tildar de fracaso la primera temporada de "Amas de Casa desesperadas", pero Suar no se da por vencido, jamás se sumó o aceptó esos dichos y va por la segunda temporada.
El hombre del 13 ya habría hablado con las protagonistas, Carola Reyna, Araceli González, Gabriela Toscano, Mercedes Morán y Cecilia Roth, para comenzar con las grabaciones a fines de este 2007.
El único gran problema con el que se enfrenta Adrián Suar es que aún no terminaron las grabaciones de la versión brasilera de "Amas de Casa desesperadas" y por eso, al estar las instalaciones ocupadas, él no podría comenzar con el trabajo.
Ante esto, optó por el llamado plan "B" que lo llevaría a iniciar el trabajo a comienzos del 2008. Pero queda claro, que se viene la segunda parte... se viene.
Fuente: Primicias Ya El diario del Espectáculo Domingo 17 de junio 2007
ESTA NOCHE SE REPITE LA FUNCIÓN
Dirigida por Carlos Rivas y escrita por Johan Patrick Shanley, la obra transcurre en 1964. Cuenta la historia de la hermana Luisa, directora de una escuela primaria católica de clase media a la que domina con mano de acero. A ese mundo llega el padre Juan, un curita progresista que tiene una jerarquía superior a la de ella y que pretende introducir algo de humanidad en ese templo de la frialdad.
Bajo los hábitos, Gabriela Toscano -cuyo rol fuera interpretado por Susú Pecoraro cuando La Duda se estrenó en Argentina- es una mujer adusta, con espalda encorvada y gestos graves. Su expresión remite a la imagen de alguien a quien, más que sobrarle años, le falta contacto con la vida.
"¿Qué hace uno cuando no se siente seguro?", es la primera frase que pronuncia Fabián Vena en el escenario, vestido de sacerdote, las manos cruzadas sobre el pecho. La platea no está a oscuras: en realidad, está actuando de feligresía, sometida a la situación de sermón. Los monólogos logran el efecto de convertirse en prédica gracias al trabajo actoral de Vena, quien asume con naturalidad cadencias y gestos característicos de los religiosos.
El trabajo de iluminación se destaca por generar los climas apropiados. Lo mismo ocurre con el sonido, que acompaña en justa medida el desarrollo de la trama.
La pregunta del padre Juan opera como disparador. Primero tímidamente, luego con más firmeza y, finalmente -en un in crescendo que atraviesa las dos horas que dura la puesta- con absoluta certeza, la monja sugiere que el sacerdote abusó de uno de los alumnos. No hay pruebas, pero nadie logrará convencerla de que su corazonada es sólo eso.
Brian, a quien nunca vemos pero de quien sabemos no sólo que es negro, sino que es el primer chico negro que ingresa a la institución, es ese alma que la hermana Luisa se empeña en defender, basada en la seguridad de que algo malo ocurrió entre el sacerdote y el joven discípulo.
Resuelta a cumplir su misión heroica en este mundo - "nosotros (por la iglesia) somos distintos al resto", dirá -, emprende una ciega carrera para lograr que el cura confiese su pecado. Su fundamentalismo se resume en una de las frases que desliza: "Es mi trabajo ser más astuta que el lobo". Lo que queda es averiguar si el lobo realmente existe, en qué dimensión, o si es sólo producto de una mente obnubilada por el pensamiento absolutista.
Entretanto, momentos de distensión tamizan el relato. Están ligados a las costumbres absurdas, emparentadas con lo ridículo, que imperan en determinados ámbitos del mundo eclesial: un hombre y una mujer no pueden estar solos en una habitación sin la presencia de un tercero; ni mantener conversaciones a puertas cerradas, entre otras normas de ese tenor.
En este punto es de destacar la actuación de Magela Zanotta como la hermana Clara, una monjita ingenua y bien intencionada cuya vida interior será perturbada por las sospechas de su inflexible superiora.
Finalmente, la mamá de Brian -interpretada por Silvia Baylé -recupera algo de lo humano (las miserias, los intereses, pero también los sometimientos y las simplezas de la vida cotidiana) y deja su marca en el, hasta entonces, infranqueable terreno de la religiosa.
La operación dialéctica que encarnan el padre Juan y la directora desemboca en el clímax de la obra. Es aquél de la anteúltima escena, donde ambos, despojados en gran medida de las imposiciones y reglas de rigor, discuten exacerbados sobre -ahora sí- una acusación concreta.
El desenlace llega como un aire fresco que viene a descomprimir esa tensa lucha entre el bien y el mal que atraviesa la obra. Ahora la culpa, esa gran mano que domina a las marionetas perdidas entre hábitos, cruces y castigos, domina la escena. Ya no importa encontrar respuestas certeras. La neblina espesa de la duda cubrió con su manto cada resquicio.
Sobre héroes y dudas
Una monja dispuesta a custodiar hasta el último suspiro la moral de sus alumnos. Un cura progresista que pone en evidencia la faceta inhumana de la iglesia. Un límite que supuestamente se cruza. "La duda", con Gabriela Toscano y Fabián Vena, instala al espectador frente al insalvable abismo que se abre entre la fe y la ingenuidad, entre el Bien y el Mal.
"Suelo decir que la labor teatral es como el té: hay que esperar que se asiente para tomarlo", dijo alguna vez Gabriela Toscano en una entrevista periodística. Algo similar ocurre con "La duda". No hay resolución, no hay pistas. O sí, pero todas tienen la misma preponderancia.
Dirigida por Carlos Rivas y escrita por Johan Patrick Shanley, la obra transcurre en 1964. Cuenta la historia de la hermana Luisa, directora de una escuela primaria católica de clase media a la que domina con mano de acero. A ese mundo llega el padre Juan, un curita progresista que tiene una jerarquía superior a la de ella y que pretende introducir algo de humanidad en ese templo de la frialdad.
Bajo los hábitos, Gabriela Toscano -cuyo rol fuera interpretado por Susú Pecoraro cuando La Duda se estrenó en Argentina- es una mujer adusta, con espalda encorvada y gestos graves. Su expresión remite a la imagen de alguien a quien, más que sobrarle años, le falta contacto con la vida.
"¿Qué hace uno cuando no se siente seguro?", es la primera frase que pronuncia Fabián Vena en el escenario, vestido de sacerdote, las manos cruzadas sobre el pecho. La platea no está a oscuras: en realidad, está actuando de feligresía, sometida a la situación de sermón. Los monólogos logran el efecto de convertirse en prédica gracias al trabajo actoral de Vena, quien asume con naturalidad cadencias y gestos característicos de los religiosos.
El trabajo de iluminación se destaca por generar los climas apropiados. Lo mismo ocurre con el sonido, que acompaña en justa medida el desarrollo de la trama.
La pregunta del padre Juan opera como disparador. Primero tímidamente, luego con más firmeza y, finalmente -en un in crescendo que atraviesa las dos horas que dura la puesta- con absoluta certeza, la monja sugiere que el sacerdote abusó de uno de los alumnos. No hay pruebas, pero nadie logrará convencerla de que su corazonada es sólo eso.
Brian, a quien nunca vemos pero de quien sabemos no sólo que es negro, sino que es el primer chico negro que ingresa a la institución, es ese alma que la hermana Luisa se empeña en defender, basada en la seguridad de que algo malo ocurrió entre el sacerdote y el joven discípulo.
Resuelta a cumplir su misión heroica en este mundo - "nosotros (por la iglesia) somos distintos al resto", dirá -, emprende una ciega carrera para lograr que el cura confiese su pecado. Su fundamentalismo se resume en una de las frases que desliza: "Es mi trabajo ser más astuta que el lobo". Lo que queda es averiguar si el lobo realmente existe, en qué dimensión, o si es sólo producto de una mente obnubilada por el pensamiento absolutista.
Entretanto, momentos de distensión tamizan el relato. Están ligados a las costumbres absurdas, emparentadas con lo ridículo, que imperan en determinados ámbitos del mundo eclesial: un hombre y una mujer no pueden estar solos en una habitación sin la presencia de un tercero; ni mantener conversaciones a puertas cerradas, entre otras normas de ese tenor.
En este punto es de destacar la actuación de Magela Zanotta como la hermana Clara, una monjita ingenua y bien intencionada cuya vida interior será perturbada por las sospechas de su inflexible superiora.
Finalmente, la mamá de Brian -interpretada por Silvia Baylé -recupera algo de lo humano (las miserias, los intereses, pero también los sometimientos y las simplezas de la vida cotidiana) y deja su marca en el, hasta entonces, infranqueable terreno de la religiosa.
La operación dialéctica que encarnan el padre Juan y la directora desemboca en el clímax de la obra. Es aquél de la anteúltima escena, donde ambos, despojados en gran medida de las imposiciones y reglas de rigor, discuten exacerbados sobre -ahora sí- una acusación concreta.
El desenlace llega como un aire fresco que viene a descomprimir esa tensa lucha entre el bien y el mal que atraviesa la obra. Ahora la culpa, esa gran mano que domina a las marionetas perdidas entre hábitos, cruces y castigos, domina la escena. Ya no importa encontrar respuestas certeras. La neblina espesa de la duda cubrió con su manto cada resquicio.
Se presenta nuevamente hoy a las 21 en el Centro Cultural Provincial. El valor de las entradas es
de 30, 40 y 45 pesos.
Fuente: Diario El litoral Santa Fe -Sábado 16 de junio de 2007
Una demostración del mejor teatro
Conductas y ética, eje de "La duda"
PURO TEATRO: como sucedió en “La prueba”, el director Carlos Rivas estructuró un montaje escénico que a la par de dar muestras de calidad invitó a la reflexión sobre la temática abordada.
En la obra de John Patrick Shanley ofrecida el sábado en la sala oficial, se armonizan con equilibrio un texto comprometido y un trabajo escénico valioso, en el que lucen intérpretes y director.
Hay obras que parecen estar escritas para una época, para una comunidad en especial, para un momento histórico. De ahí que cuando Carlos Rivas -director de "La duda"- leyó el texto por primera vez, sintió que estaba ante una historia muy cercana, con personajes que lo rodeaban y la pintura de una sociedad de aquí y ahora. Valoró que se tratase de una pieza actual para los tiempos presentes, escrita con gran lucidez y maestría. Una pieza que según él, unía misterio, inteligencia y dejaba abierta la posibilidad de iniciar una polémica.
Y vista la pieza, no queda sino coincidir con esa declaración del director, que advirtió en ese texto un disparador de reflexiones que sobrepasan el medio donde transcurre la trama.
Porque más allá del recinto y los personajes que dan vida a la pieza, la situación excede el marco escogido por el autor, para proyectarse y reflejar situaciones que al menos los argentinos advertimos día a día a través de los medios de comunicación, y que a su vez, ellos mismos alientan y potencian en su dimensión.
La acción de la obra transcurre en el año 1964 y los hechos se sitúan en el colegio religioso San Nicolás, perteneciente a la Orden de las Hermanas de la Caridad, del barrio del Bronx, en Nueva York.
Allí, la directora detecta actitudes que le parecen sospechosas en un superior suyo en jerarquía, el sacerdote más popular y progresista de la parroquia que dicta clases a un grupo de niños de séptimo grado. La sagaz y vigilante directora sospecha que el cura ha intentado abusar de un alumno en la soledad de la sacristía. En consecuencia y para confirmar su convicción, inicia una investigación con la intención de desenmascarar al sacerdote, aún sin pruebas a la vista.
La experiencia de la pieza
Tal el punto de partida de esta pieza que permitió a John Patrick Shanley ahondar en una serie de situaciones que dejan a la luz la importancia del compromiso y la ética.
Para ello se vale de distintos personajes a los que confiere una fuerte personalidad (el sacerdote y la hermana) y otros dos que, según el avance de la acción, dejan ver su inconsistencia interior y poca firmeza ante situaciones en la que se ven involucrados y deben tomar decisiones.
No será sencillo atravesar el camino y llegar a la verdad. Porque, ¿cuál es la verdad? Precisamente ese dilema obliga a transitar caminos que inevitablemente conducen a la reflexión, no ya sobre la valoración moral de los actos humanos y la responsabilidad, sino sobre el respeto y el compromiso del rol social de cada uno. Certezas, incertidumbres, un mar de dudas que cotidianamente el ser humano debe atender, no sin tensiones, y que ponen de relieve sobremanera, su integridad.
"La duda", como pieza escénica, es un escalón valioso para acceder a esta inquietante y reveladora experiencia.
Carlos Rivas, que el año anterior exhibió un notable trabajo escénico con "La prueba", volvió esta vez a dar cátedra de teatro, con una puesta en escena rigurosa que no solamente atendió a la marcación de actores, sino a los rubros que conviven con la magia del teatro: luces y sonidos, que en sólida comunión, complementan su labor.
Fabián Vena es el sacerdote y exhibió todo arte para crear un personaje al que confirió fuerza y convicción. Lo hizo suyo con gestos, matices, movimientos y homilías, que mostraron el espíritu de quien tiene una meta lúcida, poniéndose al servicio de una causa que entiende justa y humana.
Gabriela Toscano fue la hermana cuestionadora, que reveló todo su potencial histriónico para pintar esa mujer calculadora e inquebrantable en sus ideas. Como Vena, puso a disposición del personaje todo su profesionalismo, que no alcanzó sólo a la voz sino a cada uno de sus movimientos, confiriéndole ritmo y tensión a lo largo de toda la pieza.
El elenco se completó con dos lúcidas figuras, Magela Zanotta y Silvia Baylé, que prestaron todo su profesionalismo para ilustrar las figuras que, de un modo u otro, van alimentando el drama de la pieza.
"La duda", que como se expresó se erige como una demostración del mejor teatro, recibió la ovación de un teatro colmado en todos sus rincones.
Fuente: El civismo -13 de Junio de 2007 - Año 92 - Edición 7288 - Edición digital 0588
"LA DUDA", EN DOS FUNCIONES
Sobre quiénes educan a los hijos
Sobre quiénes educan a los hijos
Gabriela Toscano y Fabián Vena protagonizan la obra que, con dirección de Carlos Rivas, llega este viernes y sábado al Centro Cultural Provincial. En la trama, una rigurosa monja se enfrenta a un sacerdote en un colegio primario católico.
Luego de haber protagonizado "La prueba", Gabriela Toscano regresa al teatro con una obra tan reflexiva y conmocionante como aquella. Esta vez, junto a Fabián Vena, encabeza el elenco de "La duda", el espectáculo que este viernes -a las 21.30-, y el sábado -a las 21- llegará al escenario del Centro Cultural Provincial.
Bajo la dirección de Carlos Rivas, la actriz -que integrara el reparto estelar de "Amas de casa desesperadas" por la pantalla de Canal 13- se pone en la piel de "un personaje, que al estar muy alejado de mí, me hace componer y crecer actoralmente", indicó en diálogo telefónico con El Litoral.
En "La duda", Toscano es una monja de un colegio primario católico, quien observa actitudes sospechosas en un sacerdote popular y progresista, docente de la clase de séptimo grado. Con el firme propósito de desenmascarar al cura, inicia una investigación que conduce el relato de esta historia escrita por John Patrick Shanley, y ambientada en la Nueva York de 1964.
"Esta monja está convencida de que lo que uno haga hoy tendrá consecuencias mañana -describió la actriz-. Ella se tomó con suma convicción su misión de preservar la integridad de los chicos. Es una mujer de una formación rigurosa. Al mismo tiempo es una mujer viuda que se hizo monja y que en ese colegio está prácticamente sola, con la desconfianza que tiene hacia ese cura progresista por haber podido abusar de uno de los chicos".
UNA LUCHA MORAL
La obra fue estrenada con Susú Pecoraro en el rol que ahora asume Toscano. "Conocía la pieza desde hacía mucho tiempo. A todos nos interesaba contar esta historia, y cuando recibí la propuesta estaba con las grabaciones de `Amas de casa...', pero me pareció muy interesante porque siempre las actrices buscamos este tipo de personajes".
Desde su óptica, la trama permite ver "qué se juega moralmente para los personajes enfrentados, cuando cada uno defiende su postura. Y aquí, lo peor es tener dudas".
Si bien el argumento en cuestión plantea el complejo tema "quiénes son los educadores de nuestros hijos", destacó la actriz, quien a su vez no dejó de remarcar el humor de la pieza. "Puede depender mucho del público que la complete. Es un espectáculo con un fuerte perfil irónico, que finalmente desencadena en un drama".
Para Toscano, Rivas -quien también dirigió "La prueba"- es responsable de haber construido, en esta nueva oportunidad, "una obra que se mantiene muy viva. No sólo hace reflexionar, sino que el público puede disfrutar, entrar en el sentido del humor de la pieza y dejarse llevar. Es maravilloso lo que sucede", precisó.
INTERESANTE Y SORPRENDENTE
El personaje al que se enfrenta esta monja es el de Vena, un cura que sintiéndose perseguido, defiende su inocencia y le atribuye a la religiosa ser portadora de ideas retrógradas. Lo que encarnan es, en definitiva, una disputa moral.
Es así como Toscano y Vena se reencuentran -después de mucho tiempo de no haber compartido la escena- en el teatro con una obra fuerte, que les permite "estar en contacto con la gente, y hallar una relación de principio a fin con el público. Con la gira intentamos -añadió- que Argentina no sea sólo la Capital Federal. Nos divertimos mucho haciendo esta obra, trabajando en equipo".
En la opinión de la actriz, "el teatro ha crecido mucho, y este es un momento en el que se ve que la gente también necesita de la expresión de los actores. `La duda' no es una obra fácil, es comercial, pero estrictamente comercial porque lo que se cuenta es algo muy interesante, muy intenso, y resulta sorprendente".
Silvia Baylé y Magela Zanotta completan el elenco de esta obra que, con versión de Fernando Masllorens y Federico González del Pino, obtuvo el Premio Clarín como Mejor Espectáculo del año.
Fuente: Diario El litoral Jueves 14 de junio de 2007 (Santa Fé)
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