sábado, 24 de abril de 2010




viernes, 23 de abril de 2010

¡Arde el prime time! 
GRAN ESTRENO DE "PARA VESTIR SANTOS"


Anoche se produjo el debut de la ficción protagonizada por Gabriela Toscano, Griselda Siciliani y Celeste Cid en El Trece.

El nuevo unitario de Pol-Ka obtuvo un promedio de 19.1 puntos y logró picos de 21.1. Todos los números.

Un día después del gran estreno de Malparida, El Trece puso en pantalla su nueva apuesta: “Para vestir santos”.

EL nuevo unitario de Pol-Ka que cuenta con las actuaciones de Gabriela Toscano, Griselda Siciliani y Celeste Cid obtuvo un muy buen promedio en su estreno.

El primer capítulo de la ficción marcó 19.1 puntos de rating y logró picos de 21.1. Estos fueron los cuartos: 23.00 (20,9); 23.15 (18,7); 23.30 (18,7).

Según los datos que difundió Ibope, "Para vestir santos" se ubicó como el tercer programa más visto del miércoles. Cabe señalar que comenzó a las 22.46 y terminó a las 23.34.

Sinopsis de “Para vestir santos”: Gloria (Blum) una viuda severa y ácida, muere de forma súbita. Sus tres hijas, Susi (Toscano), Virgi (Siciliani) y Male (Cid), todas solteras, comprobarán que la desaparición de esa tremenda madre no implica liberación alguna. 

Como si el fracaso de sus vidas, especialmente con los hombres, estuviera signado por algún tipo de maleficio. Son tres mujeres inteligentes, hermosas, jóvenes, que no pueden formar pareja. Sólo se tienen unas a las otras.

Una comedia intensa y sin concesiones sobre la frustración y el desesperado intento de encontrar, a pesar de todo, algo parecido a la felicidad.

 

Fuente: 22 de Abril de 2010 (Primicias Ya)

El respeto por la pluma y la palabra


HERMANAS EN PROBLEMAS SUSI (TOSCANO), MALE (CID) Y VIRGI (SICILIANI), 
EN EL CUMPLE DE LA YA FINADA MAMÁ (BLUM).


"Para vestir santos", por El Trece El autor, el dramaturgo Javier Daulte, le imprimió un atractivo registro al unitario.

Por: Luis María Hermida
Fuente: Especial para Clarín

Susi, Virgi y Male son tres hermanas cuya historia comienza con la imprevista muerte de su madre (Betiana Blum). Un episodio que tiñó de un delicioso tono de comedia negra el debut de Para vestir santos (miércoles a las 22.45, por El Trece), el nuevo unitario de Pol-ka que lleva la firma de Javier Daulte y la dirección de Daniel Barone.

Gabriela Toscano, Griselda Siciliani y Celeste Cid son tres hermanas, solteras, obsesionadas de una u otra manera por el amor. Ese amor que hasta ahora les ha sido esquivo -por culpa de los hombres, de la vida y por qué no de ellas mismas- y del que temen lo peor: que las siga esquivando.

"No hay novio que nos dure más de una semana", se lamenta Male (Celeste Cid), la menor, la más sensible, actriz sin trabajo y carne de casting. "Vamos a estar solas siempre", profetiza Susi (Gabriela Toscano), la mayor, la más sufrida, empleada de un peaje, y enredada en una relación que terminó hace 15 años. Virgi (Griselda Siciliani), la del medio, la más desprejuiciada, consigue lo que quiere aunque no sabe bien para qué. Es la encargada de guiar la historia desde un relato en off. 

María Eugenia (Gloria Carrá), "la conchuda" (sic), es una media hermana (hija del padre) -odiosa y detestable, a la que ellas odian y detestan- que les reclama la mitad de la casa donde viven, generándoles otro problema tras la muerte de la madre, ya que, económicamente, nuestras protagonistas están en la lona.

Lo más estimulante de Para vestir santos es la incorporación a la televisión de Javier Daulte, quien desde su fugaz paso por Fiscales (1998, por Telefe) construyó una interesantísima obra teatral, con títulos como Nunca estuviste tan adorable, ¿Estás ahí? o Caperucita (Un espectáculo feroz). De un tiempo a esta parte son muy pocos los nombres valiosos, provenientes de otras disciplinas, seducidos por la televisión. Otro caso, en este sentido, sería el de Juan Taratuto, convocado para dirigir Ciega a citas (Canal 7).

El registro de Javier Daulte está ligeramente corrido del estándar televisivo, lo que lo hace, a un tiempo, atractivo y riesgoso. Los fugaces encuentros sexuales de Virgi; el hecho de que entre las pertenencias de la madre muerta, en su mesita de luz, encuentren un consolador, o el "cariñoso" apelativo con que llaman a su media hermana, son matices de una forma de narrar que sacude algunas convenciones televisivas establecidas. Dotando al mismo tiempo al lucido trío protagónico de material dramático riquísimo y de desafíos actorales no menos estimulantes. «

Fuente: Viernes 23, Abril 2010
"PARA VESTIR SANTOS"
[TITULOS]

jueves, 22 de abril de 2010


"NO ES UN CICLO SÓLO PARA MUJERES, 
LOS HOMBRES SE VERÁN REFLEJADOS"



Susi, Virgi y Male son tres hermanas tan hermosas como fracasadas en el amor. Cada una carga con una cruz que, suponen, es un maleficio que les dejó su madre antes de morirse. Este es el leit motiv de "Para vestir santos", el nuevo unitario de Pol-Ka que se verá desde hoy, a las 22.45, por Canal 3. Gabriela Toscano, Celeste Cid y Griselda Siciliani protagonizan el envío que reemplaza el espacio que dejó "Tratame bien" y apunta a mantener en alto la jerarquía de los buenos unitarios de los miércoles de la productora de Adrián Suar. "Este programa no está destinado sólo para mujeres, los hombres también se verán reflejados en estas soledades", dijo Gabriela Toscano en diálogo con LaCapital.

Con libro de Javier Daulte y dirección del experimentado Daniel Barone, "Para vestir santos" contará además con un elenco conformado por Betiana Blum, Hugo Arana, Fernán Mirás, Daniel Hendler, Héctor Díaz, Luis Machín y Gloria Carrá.

La historia que se estrena esta noche despunta a partir del mal momento de Gloria (Betiana Blum), una viuda severa, quien muere de forma súbita y deja un gran vacío en sus hijas: Susi (Toscano), Virgi (Siciliani) y Male (Cid). Ellas son solteras y comprobarán que la desaparición de esa madre no implica liberación alguna, como si el fracaso de sus vidas, especialmente con los hombres, estuviera signado por algún tipo de maleficio.

"Son tres hermanas que abordan una temática muy corriente, porque no saben cómo seguir con sus vidas y temen quedarse para vestir santos, como decía el viejo refrán", dijo Toscano, quien demostró su expectativa ante el inminente estreno y la alegría de retornar a Pol-ka, una productora donde se siente "como en casa".

En el derrotero que llevan sus vidas grises irán comprobando que, a pesar de ser tres mujeres inteligentes, hermosas y jóvenes, nunca pueden formar pareja y construir una familia. Al final de cada día sólo se darán cuenta que se tienen unas a otras.

"El común denominador que tienen es que las une el amor, aunque tienen costumbres distintas", apuntó la actriz, quien la última vez que vistó la ciudad fue con "La duda", una obra teatral donde brilla con su protagónico.

"Este unitario es una comedia dramática, que muestra la idiosincrasia de los argentinos. A los personajes les pasa lo que le puede pasar a cualquiera en este país, que es medio melodramático", agregó.

A Toscano dijo no pesarle el momento caliente del rating, ya que "Para vestir santos", junto con "Malparida", que debutó ayer, se lanzan en una semana en la que El Trece va con los tapones de punta para bajar el éxito de "Botineras" en Telefé: "Son las reglas de la tevé, trato de hacer lo que mejor sé hacer, después lo otro no depende de una actriz, sino del inconsciente colectivo. Ojalá nos elijan para tener también continuidad laboral". Si el rating sube, nadie se quedará para vestir santos.


Fuente: DIARIO LA CAPITAL. 21 DE ABRIL DE 2010


TELEVISION › PARA VESTIR SANTOS, EL NUEVO UNITARIO DE POL-KA PARA EL TRECE


“DESPEGARSE DEL MANDATO NO ES FÁCIL”



Griselda Siciliani, Celeste Cid y Gabriela Toscano protagonizan la tira 

que irá, desde hoy, todos los miércoles.


Las actrices Griselda Siciliani, Celeste Cid y Gabriela Toscano encarnarán a tres hermanas marcadas por la figura de su madre, aun después de muerta. El dramaturgo y director teatral Javier Daulte escribió esta historia para la productora de Adrián Suar.


 Por Emanuel Respighi

Si las relaciones humanas son complejas por sí mismas, se podría inferir sin temor a equivocarse que el vínculo entre hijos y padres es el parentesco más intrincado y poderoso que atraviesa el ser humano. Si, encima, esa relación está signada por el mandato de una madre dictadora e hiriente, de lengua fácil para desvalorizar a sus hijas a lo largo de toda su vida, el vínculo asume un tono enfermizo que condiciona el pasado, el presente y el futuro de quien lo padece. Basta ver la vida que llevan Susi, Virgi y Male, las protagonistas de Para vestir santos, el nuevo unitario de Pol-Ka para El Trece, para constatar que la sujeción a una férrea educación matriarcal –o paternal, lo mismo da– no acaba con la muerte: más bien perdura toda la vida. El unitario, que desde hoy se emitirá todos los miércoles a las 22.45, es la nueva propuesta de ficción semanal de la productora de Adrián Suar, que hizo del género uno de esos clásicos televisivos locales que pocas veces falla.

Protagonizado por Gabriela Toscano, Griselda Siciliani y Celeste Cid, Para vestir santos contará la historia de tres mujeres que vivieron toda su vida bajo la sombra de una madre omnipotente y dañina (Betiana Blum). Incapaces de romper ese lazo que las asfixia, la desaparición física de la figura materna hará que éstas mujeres renazcan y comiencen a relacionarse con el mundo por sí mismas. Claro que la búsqueda de la felicidad no les será nada sencilla. Su madre se encargó de escarbar en sus frustraciones y desgastarles su autoestima. La trama escrita por el dramaturgo y director de teatro Javier Daulte (actualmente se puede ver en el Paseo La Plaza Un Dios salvaje, su último trabajo como adaptador y director) abordará la dificultad de enfrentar el nuevo mundo con esa carga.

En un alto de la grabación nocturna en el barrio porteño de Devoto, el trío protagónico recibe a Página/12 para hablar sobre el nuevo proyecto que las tiene como cabezas de un elenco que se completa con Hugo Arana, Luis Machín, Daniel Hendler, Fernán Mirás, Gloria Carrá y Héctor Díaz. “Es un programa sobre los vínculos, la soledad y cómo la incapacidad que tienen algunas personas para poder relacionarse con otras las convierte en seres carentes de felicidad y amor”, abre el juego Cid. “Para vestir santos es una comedia dramática que no se propone reflexionar todo el tiempo sobre lo que les pasa a sus protagonistas”, agrega Siciliani. “Es un unitario con el que todo el público se va a identificar”, concluye Toscano.

–¿Cómo son Susi, Virgi y Male, estas hermanas que parecen estancadas en el tiempo y agobiadas por una figura maternal que parece omnipresente?

Gabriela Toscano: –Son tres hermanas muy sufridas. Sufren por amor y porque no consiguen ningún hombre, ninguna pareja. Pero sobre todo son mujeres que parecieran no haber dejado nunca de ser niñas, hasta que la muerte de su madre hace que cada una encuentre la mujer lleva en su interior. La madre las marcó mucho y nunca les dio la oportunidad para que se desarrollaran como mujeres.

Griselda Siciliani: –Son mujeres sufridas pero no depresivas. Son minas que van para adelante todo el tiempo, como los caballos de carrera. No frenan para quedarse a sufrir. Van para adelante con todos sus problemas y miedos encima. Si bien el televidente percibe su condición de sufridas, pareciera que ellas no lo perciben tanto. No toman conciencia de su sufrimiento porque su vida siempre fue así.

–¿Son mujeres que están “atadas” a su madre, aun una vez muerta?

G. T.: –Despegarse de la figura materna y de sus mandatos nunca es fácil. La madre, aun muerta, las va a seguir marcando, pero con la posibilidad de que cada una pueda encontrar su propio mundo y logre desarrollarlo. Según qué padres tengas, así vas a ser como persona.

Celeste Cid: –Romper con el mandato de la madre, quebrar esa estructura con la que se identificaron todo este tiempo, no les será fácil. Ninguna construcción nueva es sencilla. Mucho menos cuando lo que se reconstruye es la vida. Por eso, al principio ellas sienten que se sacaron un peso, pero después se les viene la vida encima. La presencia de una madre es tan fuerte, aun en las turbulencias que esa relación conlleva, que su ausencia abrupta inevitablemente descoloca a los hijos, en cualquier circunstancia. Los padres son nuestra primera identidad.

G. S.: –Escapar a los mandatos de los padres, que es producto de una combinación de un proceso consciente e inconsciente, es complejo. Las chicas están indefensas, un poquito tarde para superar esos mandatos.

–La muerte de los padres marca el comienzo de una etapa de la vida en la que se abandona la condición de “hijo”. ¿Cómo sobrellevan esa situación estas mujeres?

G. S.: –Lo que les pasa a estas mujeres es que de estar trabadas por la figura de una madre que nunca perdió la oportunidad de denigrarlas, comienzan a liberarse paulatinamente, no de golpe. Hasta la muerte de su madre, ellas estuvieran muy fijas en un mismo lugar. Luego, empiezan a encontrarse a sí mismas y a reformular el vínculo entre ellas.

C. C.: –Son personajes que tienen mucha inocencia. No tienen resentimiento. Conservan una pureza que las hace tan endebles como arremetedoras, en un estado como el de la infancia. La imagen de una calesita, un carrusel, en donde ellas juegan, marca que ellas están como niñas, siempre dando vueltas sobre un mismo eje.

G. S.: –De hecho, ellas siguen viviendo en la casa de la madre, en la casa de la infancia. Nunca pudieron cortar el lazo maternal, que tanto mal les hizo y les sigue haciendo.

–¿Ellas quieren a su madre o sienten un alivio?

G. T.: –La quieren. Para ellas, no deja de ser su mamá. Pero está claro que todo vínculo de un hijo con una madre o un padre está atravesado por el amor y los reproches. Los mandatos maternos, pero también los paternos, son mochilas que cargamos toda la vida. Y en el caso de ellas, la madre tuvo una presencia muy fuerte y negativa.

G. S.: –Comenzarán a conocer cosas que no sabían de su madre. Cosas para odiar y para amar. Creo que hacia el final de la vida, con mayor conocimiento y experiencia, uno termina comprendiendo más a nuestros padres.

–“Para vestir santos” es una expresión que se usa para remarcar la condición de mujeres que quedan solteras. ¿La relación con los hombres jugará un papel protagónico en la trama?

G. S.: –Ninguna de las tres pudo formar no sólo una pareja sino un vínculo más o menos estable con un hombre. No pueden ni arrancar. Están muy lejos de eso. Están solas. No tienen ni siquiera amigas u amigos. Sienten que tienen como una maldición, porque también eso se los metió la madre en la cabeza. Están malditas.

C. C.: –Más que el amor, buscan la felicidad. El tema es que, pese a sus diferencias, la imposibilidad de relacionarse con el sexo opuesto es el denominador común.

G. S.: –No es un programa de mujeres. Todos los personajes masculinos tienen sus lados frágiles y complementan la necesidad de estas tres mujeres. La identificación, en tal sentido, se va a producir tanto en los hombres como en las mujeres. Además, ellas no son feministas. Quieren y aman a los hombres, pero tienen una imposibilidad misteriosa para formar relaciones con ellos.

–En la trama, ¿las hermanas conforman una unidad de supervivencia o tienen diferencias muy marcadas?

G. T.: –El vínculo está contado no desde una visión estática, sino dinámica, tal cual pasa en la vida. Por momentos estamos muy unidas, en otros nos enfrentamos, a cada rato pensamos de manera diversa, y cada una pasa por momentos que no se corresponden con los de las otras. El programa tiene amplitud.

G. S.: –Para vestir santos no es un programa que reflexiona todo el tiempo sobre lo que les pasa a las mujeres, más bien es un programa de acción continua sobre la relación entre ellas, con el afuera, con sus miedos, con los hombres, con sus pocos familiares... Nunca hasta ahora se preguntaron qué quieren ser en la vida. Todavía no saben quiénes son como mujeres. Comienzan una etapa de redescubrimiento de la vida.


 Fuente: Pagina 12 miecoles 21 de abril de 2010

LOCAS DE DESAMOR




Entrevista "Para vestir santos" Desde hoy, serán las protagonistas del nuevo unitario de El Trece que plantea, en clave de comedia, las desventuras de tres hermanas que buscan novio... pero no lo encuentran.



Por: Silvina Lamazares 

No son locas de amor, ni socias, ni mujeres asesinas, ni amas de casa desesperadas, ni culpables. Tal vez, sí, algo vulnerables. Y piden a gritos que las traten bien. Las heroínas del nuevo unitario de Pol-ka son solteras, tienen apuro y no hay adjetivos que las definan. Por eso, quizás, a las criaturas que desde hoy (a las 22.45, por El Trece) compongan Gabriela Toscano, Celeste Cid y Griselda Siciliani se las conozca como las que están Para vestir santos. Con el estigma del caso. Y el corazón partido.

 

Contado en clave de comedia, el programa hurgará en la vida de tres hermanas que sueñan con enamorarse y no pueden, que temen no enamorarse nunca, que viven tironeadas entre el fantasma de la soltería eterna y la presión de una madre que agobia (ver Blum...) hasta la axfixia. Hasta que esa madre muere... pero quedan los recuerdos. Y los mandatos. Y entonces Susi (Toscano), Virgi (Siciliani) y Male (Cid) intentarán soltar un pasado que no las deja proyectar, entre otros verbos que las ilusionan.

 

Si bien nunca trabajaron juntas, los capítulos que ya llevan grabados les permitieron construir un vínculo que ahora las encuentra distendidas, cómplices, solidarias en las respuestas, graciosas. Con una ronda de jugos y sandwiches de rúcula, en un selecto bar de Belgrano R, las tres transitan el tiempo de descuento rumbo al estreno de esta noche, en ese cuidado nicho genérico de los miércoles, que El Trece reserva para sus unitarios. Así, herederas de la franja que el año pasado ocupó Tratame bien -el ciclo con Julio Chávez y Cecilia Roth que tiene 15 nominaciones al Martín Fierro-, las chicas admiten no sentir el peso de la herencia. "Sí, hay como una vara alta, pero el programa toca otra cuerda, tiene una veta más de comedia. A estas chicas les pasan cosas, pero no están todo el tiempo reflexionando sobre lo que les pasa, ni sobre 'el deber ser'. Son, directamente. Y son como pueden. No tienen plata y tienen que vivir y sobrevivir con sus problemas emocionales y sociales", explica Siciliani, 'la del medio' en la historia escrita por Javier Daulte, el dramaturgo (y director de teatro) que ya desplegó su pluma en TV con los guiones de Fiscales (1998, por Telefe).

Toscano, la mayor de la ficción y la de mayor experiencia en la actuación, adelanta que Para vestir santos "habla mucho de la soledad de los hombres y de las mujeres, habla de cómo llevarla. Ellas, junto a su madre, siempre fueron como un bloque de cuatro y la madre era la que les decía lo que tenían que hacer, para qué estaban dotadas y para qué no... Y el día que ella muere se les abre un abismo, se sienten solas. Tienen un tío (que interpreta Hugo Arana) que aparece de vez en cuando y llega a sus vidas para instalarse en un lugar medio de niño".

Siciliani: También tienen... o tenemos, mejor dicho, una media hermana (Gloria) por parte de padre. Ninguna la siente como su hermana. Es más, para nosotras ella es 'la conchuda' y ella nos dice 'las negras' o algo así...

Cid: El mayor problema es que no tienen grupo de pertenencia ni con quién hacer planes. Se tienen a ellas mismas y nada más. Y las relaciones cruzadas entre ellas tienen todos los condimentos posibles.

Siciliani: Y cada una irá descubriendo los conflictos particulares con sus hermanas junto al espectador. Porque será recién con la muerte de su madre cuando ellas puedan correr el velo de la realidad y ver qué les pasa verdaderamente con todo. Salen al mundo un poco tarde, pero logran salir.

Cid: Algo muy bueno del relato es que no se le echa la culpa a la madre, sino que se convierte en el motor que genera los cambios.

Bajo la dirección de Daniel Barone -alma mater de los unitarios de Pol-ka, emblema del cuidado en pantalla-, ni Susi, ni Virgi ni Male están en zona de depresión: "No, para nada, no son un bajón. Son minas alegres. Una de las cosas más lindas es que les pasa de todo y ellas van por la vida como si eso fuera natural. No son autocompasivas. Para ellas las vida fue siempre así", entiende Siciliani, para que Cid cierre el concepto: "No son pibas que nieguen, para nada. Ellas lloran, se ríen, pasan por todos los estados, pero no se quedan inmersas en la pena. No se sienten víctimas". 

Buscadoras del amor posible, que ellas harán imposible, la soltería las desvela: "Al principio, Susi piensa que lo de 'para vestir santos' es una maldición, cree que están cumpliendo un castigo, que nunca van a poder tener un novio durante años, mucho menos un marido", traduce Toscano a su personaje.

Cid: La vida es un fallido para ellas. 

Toscano: Es que no saben vincularse. Cada una tiene un modo diferente, aunque el mismo resultado.

Siciliani: Pero mantienen la ilusión. Y no están resentidas con los hombres, ni tampoco consideran que pueden vivir sin ellos. Dicen algo así como 'qué pena que nos va mal'.

Cid: Son muy torpes las tres, pobrecitas. Les cuesta que un novio les dure un tiempo lógico. 

Era hora de que la tele mostrara protagonistas que pueden perder en el amor... O no conseguir al más lindo, porque los lindos pareciera que son sólo para las actrices...

Cid: Sí, pero te duran un año. 

La carcajada contagió. Hay código ya entre las chicas que tejieron un vínculo más allá de la ficción, única manera de contar una historia compartida y volverla -o intentarlo, al menos- verosímil.«

Fuente: Diario Clarin 21 de abril de 2010

Para vestir santos

TRES HERMANAS BAJO LA LUPA



Por Natalia Trzenko 
De
la Redacción de LA NACION 

Está el carro de traveling para hacer las tomas más interesantes. Están las cámaras de alta definición y las actrices de alto perfil. Están el director de gran experiencia y el autor de trayectoria. Están los muchos técnicos y productores cuidando cada detalle. Para vestir santos, el unitario de Pol-ka modelo 2010, cumple con todos los requisitos de los que vinieron antes.

De Poliladron pasando por Vulnerables , Culpables ,Locas de amor - y la lista sigue y sigue- hastaTratame bien, el año pasado, la serie de la productora de Adrián Suar ya hace tiempo es una marca registrada, una fórmula que cambia los ingredientes, pero que siempre logra un resultado de calidad.

Sobre el escenario, Gabriela Toscano, Celeste Cid y Griselda Siciliani, luchan y ganan contra una coreografía, aunque la pelea no es tan justa cuando se trata de esos sinuosos vestidos de lentejuelas rojas que se empeñan en trepar cuesta arriba de sus piernas. Desde abajo, en unas mesitas con veladores incluidos, el público aplaude su número. Entre ellos Gloria (Betiana Blum), la madre de las chicas cuya muerte dará inicio a la historia que escribe Javier Daulte (en su segunda incursión en la TV desde que hizoFiscales, hace doce años). Que la finadita aplauda y se ría es raro, pero no más que ese señor en la primera fila de piel dorada y cabeza rapada. ¿Será un Oscar? Todo puede ser, porque esta escena, que se verá en el capítulo cuatro, representa un sueño de Male, la hermana menor con aspiraciones de actriz que interpreta Cid. Por ahí, dando indicaciones está el director Daniel Barone, que pide que se repita la escena desde diferentes comienzos. Con el piano, con la presentación de Daniel Hendler o con un plano de Gloria Carrá, sentada entre el público, que interpretará a una mujer que conmoverá los lazos de la unión fraternal.

 

"Se dio un crecimiento en paralelo con los proyectos. Fuimos evolucionando a medida que madurábamos, Adrián (Suar), yo, todos. Son 13 años, es mucho tiempo desde que dirigí Verdad consecuencia. Los proyectos que aparecen mágicamente van coincidiendo con mis necesidades de narrar. Hoy no sé si podría hacer aquel unitario", recuerda Barone, que en el área de dirección es casi un sinónimo de los unitarios de Pol-ka. Realizador de ocho episodios de Mujeres asesinas , Locas de amor , Culpables , Vulnerables , Verdad consecuencia y Tratame bien. " Para mí ese programa significó una especie de cierre, el final de una etapa de búsqueda de naturalismo, al menos de mi parte. En este caso, vamos por otro lado, con una escritura como la de Daulte, que define un mundo particular, cerrado, que no es naturalista. Al menos, no en su totalidad", adelanta el director.

Viviendo al borde

"Soy el nuevo acá en el equipo Pol-ka", dice Javier Daulte, y es cierto, pero el reconocido dramaturgo y director teatral, ahora es responsable de la puesta de Un dios salvaje , no es un principiante en eso de construir personajes al borde del precipicio emocional. Ahí están entonces las hermanas Susi (Toscano), Male (Cid) y Virgi (Siciliani) San Juan, con los pies casi en el aire, a punto de caerse de la clase media, de la cordura y de tropezarse de lleno contra la soledad.

"Este es un universo de vínculos, una comedia dramática. En la historia puede pasar cualquier cosa, puede salir disparada para cualquier lado, pero siempre manteniendo el realismo. Ellas viven en el universo de la imposibilidad, lo que tienen es el afecto que comparten, pero les cuesta mucho construir un proyecto tanto afectivo como profesional", cuenta el autor de Nunca estuviste tan adorable .

Esa precariedad del trío protagónico explota cuando la muerte de Gloria (Blum), esa madre tremenda, encuentra a Male intentando y fracasando en su casting número doscientos mil; a Susi soportando el décimo bocinazo del minuto y, en el caso de Virgi, intentando encontrar por millonésima vez la autoestima en el lugar equivocado.

"Están escritos trece capítulos y delineado el segundo trimestre, pero, por ahora, aunque tengo ideas de hacia dónde podría rumbear la historia, estoy atento a la salida al aire. Lo bueno es que vamos trece episodios adelante y no hubo que sacar ningún conejo de la galera. Este programa sigue teniendo mucho jugo y no intenta parecerse a Tratame bien" , aclara Daulte, para que no queden dudas. Y, por su lado, Barone completa el cuadro: "Hay cierto anacronismo, cierto desfase entre las edades de las protagonistas y sus conductas. En ese sentido, está bueno porque son imperfectas, como todos nosotros. Acá los personajes recorren sus conflictos sin autorreflexión, sin estructuras de pensamiento demasiado rígidas o sólidas. Transitan la vida sin plan B. Curiosamente, para la historia de Pol-ka, este trío no tiene mucho psicoanálisis encima. Ellas hacen y después piensan. Y está bueno, porque así funciona gran parte de la sociedad. Se trata de hacer con la vida lo que uno puede".

Estos personajes queribles, pero que no dan pie con bola -según describe su creador-, a los que la vida se les ríe en la cara, aunque ellas no entiendan el chiste, estarán al frente de Para vestir santos , el más reciente integrante de la distinguida familia de unitarios de Pol-ka.




Fuente: Diario La Nacion Miércoles 21 de abril de 2010 

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