domingo, 6 de julio de 2008
TOSCANO, GARZON Y EL MISMO EQUIPO DE PRODUCCION DE "LA PRUEBA".
El mismo equipo de producción que realizara las multipremiadas "La Prueba" y La Duda , presentarán en esta oportunidad una controvertida obra de Paula Voguel: Cuando aprendí a manejar , protagonizada por Gabriela Toscano y Gustavo Garzón. Dirigida por Carlos Rivas (marido de Toscano) y con un elenco que completan María José Gabín, Abián Vainstein y Mariana Melinc, muestra una prohibida historia de amor consentido contada con humor. La trama Entre salvaje y conmovedora, la obra cuenta la relación entre una adolescente y un hombre de cuarenta y cinco años. A través de los ojos de una niña empujada a un tormentoso vínculo que despierta la oscura obsesión sin frenos de un adulto, la autora construye sin embargo un relato apasionado lleno de compasión y perdón.
lunes, 30 de junio de 2008
Vienen de trabajar juntos en "La prueba" y "La duda" y ahora, el director y la actriz, estrenan "Cómo aprendí a manejar". Las tres, ganadoras del Pulitzer. El tema es también complicado, polémico: la iniciación sexual de una preadolescente en manos de su tío de 45 años. Una "Lolita" contada desde la víctima. Aquí hablan del proceso creativo, dentro y fuera de la casa y de cómo ella acepta la exigencia del marido a la hora del trabajo.
Por: Laura Gentile
El habla más que ella. Ella asiente y sonríe. Parecieran coincidir en todo, relajadamente. Carlos Rivas y Gabriela Toscano no cultivan ningún cliché del matrimonio de artistas, cero histeria y divismo. Están felices porque vuelven a trabajar juntos después de hacerlo en las obras La prueba y La duda, ambas estrenadas con éxito durante los últimos dos años.En esta ocasión se trata de Cómo aprendí a manejar, de la norteamericana Paula Vogel, ganadora del premio Pulitzer, igual que las dos anteriores. Una obra en la que vuelven a tratar un tema que los apasiona: el de la transmisión familiar."¿Qué hace uno con los hijos? -se pregunta Rivas-, ¿cuál es la transmisión de la cultura familiar? Y ¿cuánto puede uno ayudar o lastimar muchas veces tratando de hacer lo mejor? La obra trata de eso. Cómo una persona que te da todo y se entrega absolutamente puede ser también la persona que más te daña".Es que la obra toca otro tema más ríspido, la iniciación sexual de una preadolescente en manos de su tío de 45 años. Un tío que al mismo tiempo es su maestro de vida. Y quien la ayuda a diferenciarse de la extraña familia a la que pertenece.Contada por la propia protagonista en forma de recuerdos frag mentados, la obra recorre sus distintas edades. Es así que Toscano debe interpretar a una niña de 11 años, una adolescente de 14, una joven de 18, etc...
La mejor Toscano
Silvina Lamazares
Siempre sonarán esas voces condenatorias que sugieren para qué mezclar, para qué llevar el matrimonio a escena o el escenario a la cama. O las que sostienen que donde se come.... Siempre habrá quien imagine que en la elección de un ser querido para trabajar con uno puede haber especulación. Lo mejor es actuar, en vez de contestar. Como hicieron Toscano y Rivas con la puesta de La prueba, la obra con la que se animaron a trabajar juntos. O como cuando él la eligió para reemplazar a Susú Pecoraro en La duda, una parada difícil para ella. Y las dos veces salió la mejor Toscano. Cuando el conocimiento mutuo más profundo se convierte en una yapa, ¿por qué no sumar? De eso se trata, al cabo, de sumar. Que no es lo mismo que mezclar.
Un equipo muy sólido
Protagonizada por Gabriela Toscano y Gustavo Garzón, el elenco se completa con María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc.Un equipo que Rivas eligió cuidadosamente y ante el cual se deshace en elogios: "María José Gabin es una excelente actriz —asegura entusiasmado— y tiene una relación con respecto al trabajo fantástica, todo el tiempo aporta algo. A Gustavo Garzón lo conozco mucho más. Mariana trabajó con nosotros en La duda y siempre que leía la obra pensaba que ella tenía que estar. Y Abián trabajó conmigo en La noche de la iguana, un excelente actor."Cuando se le pregunta sobre la convocatoria de la interesante fotógrafa Flavia Da Rin, Rivas explica que se la recomendó Gabriela: "Un día me dijo vi unas fotos que tenés que ver". Con sus figuras distorsionadas, la estética de Da Rin combinaba perfecto con la de la obra. "Es que la familia protagonista es muy disfuncional —explica Rivas—, primitiva, casi deforme".
El director y la actriz se caracterizan por hacer obras de teatro comercialesde muy buena calidad; tienen su grupo y un productor fiel que confía en ellos
Empecemos por el principio. ¿De qué se trata Cómo aprendí a manejar , la elogiada obra de Paula Voguel, a cargo del mismo equipo de La prueba y La duda ?
"Se trata de la historia de una niña que vive dentro de una familia que, indirectamente, hace que crezca más rápido de lo que tiene que crecer. La familia la erotiza, pero ella es sólo el emergente de un entorno más allá de todo lo que le pasa", cuenta Gabriela Toscano, protagonista de la pieza junto con Gustavo Garzón, María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc. "Se trata de qué hace uno, como adulto, para ayudar a los chicos a entrar a este mundo cruel en el que nosotros ya aprendimos las reglas pero ellos, no", apunta a su turno Carlos Rivas, el director del trabajo que se estrena el viernes, en el Lorange. Y que, además, es su esposo.
Desde otra óptica, cuando Checho, técnico de sonido del montaje, terminó de ver una pasada, fue mucho más directo: "Cuando empezó, me dije: «¡Huy, Rivas se fue al carajo..! ¿Esto es un grotesco? ¿Es una comedia?». Ahora, ¿ves?, mirá cómo tengo la piel...". Y la piel de gallina de Checho, como todos sabemos, es un tester infalible. Así es la obra en la que a la tal Lil y a su tío Peck les tocó vivir en medio de un clima en el que los límites de las pautas sexuales están en duda, están a prueba.
Hay otra cosa cierta: después del éxito de críticas, premios, repercusión de público que merecidamente tuvieron los dos trabajos anteriores, Rivas y su gente se han transformado en exponentes de un teatro comercial de calidad. Un tipo de teatro que cualquiera, yo mismo, podría llamar como "teatro serio" (y las comillas son fundamentales en esta afirmación tan dudosa). ¿Qué ingredientes formarían parte de ese combo? Ni ellos lo saben. Por lo pronto, se dibujan algunas coordenadas en este tríptico en el cual, por ejemplo, tienen en común elencos no muy numerosos y el apelar a textos fuertes de lengua inglesa.
"Tengo una tendencia a reparar en el teatro de lengua inglesa porque siempre me ha interesado mucho. Por otra parte, la cantidad de personajes es una cuestión de producción. Ya casi los autores no escriben obras para más de cinco o seis personajes, cosa que viene desde hace mucho tiempo y que es verdaderamente lamentable -apunta el talentoso director-. Podría sumar otra coordenada, como vos decías antes: creo en el teatro de los autores. En los últimos años, se ha valorizado mucho la figura del director, del director-autor... Sin embargo, para mí, la palabra es muy importante. Y quiero que esa palabra tenga algún eco en la comunidad, aunque lo que te estoy diciendo te suene un poco setentista."Deseo cumplido
Más adelante, dirá casi al pasar: "Hago teatro porque me gusta". Quizá, sencillamente, ahí radique la fuerza vital para encarar el resto (un resto que poco importa si es setentista o exponente de las nuevas dramaturgias de ruptura).
La historia que plantea este texto ganador del Pulitzer hace diez años es, probablemente, lo que convenció a Gabriela Toscano a sumarse al proyecto. "Desde hace mucho tiempo y recién se dio ahora", apunta la actriz de Vulnerables y Amas de casa desesperadas.
-¿Fue rápido el proceso?
Carlos: -Muy rápido.
-Pero desde el momento en el que deciden hacer una obra, ¿cómo siguen, salen a buscar un productor?
Carlos: -Tenemos casi un grupo armado. El productor de estas tres obras es un ex alumno mío que una vez me dijo que le gustaría producir teatro. Con La prueba se le hizo realidad el deseo. Ahí se armó un grupo de teatro. Encuadramos bien esto como parte del circuito comercial, porque forma parte de él, pero su forma de producción no es la clásica. Terminamos armando casi una banda que, de alguna manera, yo busqué porque después del montaje de Cristales rotos [pieza de Miller que estrenó en los noventa], pasé muchos años sin dirigir porque me había quedado enojado con el modo de producción. Al final, terminamos montando textos que otros productores no harían. Es más, Cómo aprendí a manejar no es una obra políticamente correcta y puede molestarle a mucha gente. La autora es una militante del feminismo, lesbiana
Quizá por esos condimentos cuando le comentaron a gente del medio que estaban por hacer este texto, cuentan que muchos le bajaron el pulgar. En medio de este contexto, el personaje de Toscano es sumamente complejo. Por empezar, es víctima de un abuso sexual cuando era joven. Y, durante la trama, hay ciertos saltos temporales que, a priori, dificultan más la interpretación. "Como actriz es un desafío pasar de ser la relatora de la historia y, de repente, tener 15 o 26 años. Entrar y salir de eso es fantástico. Igual, los cambios son muy sutiles, sin cambios de vestuario importantes. Me conecto con lo que me imagino con mis 15 años. Sin ir más lejos, ayer me vino la imagen de esos pañuelitos todos bordados, con encajes; ¿te acordás?", dice Toscano.
-¿Por qué esa imagen?
-No sé La obra está cargada de sutilezas.
-Pero, en lo personal, ese pañuelo que me estoy imaginando tiene cierta ternura. Ahora bien, detrás de eso hay una historia pesada y un humor latente. Parecen todos elementos contrapuestos...
- Cómo aprendí a manejar genera muchas cosas. Hay momentos redensos y también humor, pero básicamente tiene mucha ternura. Y creo que eso tiene que ver con el perdón que pone la autora, que te cuenta una historia en la que te permite reflexionar.
Por Alejandro Cruz De la Redacción de LA NACION
VOGUEL, UNA ACTIVISTA GANADORA DEL PULITZER
"Para mí, ser feminista no significa mostrar el lado positivo de la mujer. Para mí, ser feminista significa observar las cosas que me perturban, mirar las cosas que me duelen como mujer", dijo alguna vez Paula Voguel, la autora de Cómo aprendí a manejar .
Ganadora del Pulitzer en 1998 por la pieza que se estrena en Buenos Aires, estuvo hace unos años en Chile, donde dio una charla en el marco de Primer Festival de Dramaturgia Norteamericana. Como académica de la Brown University, desarrolla estrategias para que los jóvenes se acerquen al arte dramático. "El teatro no está bien mirado por los escritores y académicos de mi país. Es como un hijo bastardo de las artes", sostuvo en aquella oportunidad.
En ese encuentro, recordó una serie de ejercicios destinados a desplegar la imaginación (los llama back offo "competencia de cocina") en los que, junto con otros escritores, se desafía a escribir una obra en 48 horas y, luego, desafían a un grupo de actores para que la monte en 12 horas.
Paula Voguel es, además, una de las intelectuales preocupadas por cuestiones de género y minorías sexuales. De hecho, un texto suyo formó parte de la película Historias comunes, como parte de un tríptico junto con otros de Terrence McNally y Harvey Fierstein.
En aquel encuentro junto al público chileno, acotó: "Soy una lesbiana que ama a los hombres... Pero lo que nunca se me olvida es que soy una artista de teatro. Toda mi vida he estado enamorada del teatro".
sábado, 28 de junio de 2008
El mismo equipo de producción que realizara las multipremiadas “La Prueba” y “La Duda”, presentarán en esta oportunidad una controvertida obra de Paula Voguel.COMO APRENDI A MANEJAR, texto que obtuvo el Premio Pulitzer, se presentará en el TEATRO LORANGE a partir del próximo 3 de julio.Dirigidos por CARLOS RIVAS, GABRIELA TOSCANO y GUSTAVO GARZON serán los protagonistas de esta prohibida historia de amor consentido contada con mucho humor; quienes estarán acompañados por María José Gabin, Abián Vainstein y Mariana Melinc. El diseño de iluminación será de Fernando Dopazo, quien también tendrá a cargo junto a Carlos Rivas de la escenografía. Goga Dodero será la encargada del vestuario, y la multipremiada Flavia Da Rin se encargará de la fotografía.
Fuente_http://www.smwpress.com
jueves, 26 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
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-¿Cómo es la hermana Luisa?
-Al igual que en La prueba, te toca encarnar a una mujer que debe luchar contra determinadas estructuras y convencionalismos. ¿Te sentís identificada en algún punto con ese tipo de personajes?
De niña a mujer
¿Cómo llegaste a la actuación?
Gabriela se muestra muy segura de sí misma. Mira a los ojos cuando habla, y parece disfrutar de explayarse en sus respuestas. Tiene en claro quién es y hacia dónde va, y ha sabido marcar y hacer respetar el límite entre lo público y lo privado a lo largo de sus más de 35 años de actuación. No hay escándalos alrededor suyo ni tampoco necesidad de provocar.
-¿Qué proyectos tenés para este año?
-¿Se hace la segunda temporada de Amas de casa desesperadas?
Luego del éxito teatral de La prueba, Carlos Rivas volvió a apostar a una pieza ganadora del Pulitzer: La duda, de John Patrick Shanley. Y no se equivocó: protagonizada por Gabriela Toscano, Fabián Vena, Magela Zanotta y Silvia Baylé, la obra obtuvo varios premios, buenas críticas y aceptación por parte del público.
El relato se sitúa en un colegio religioso neoyorkino, en 1964, y narra la búsqueda de la directora de la institución tras ser alertada acerca de las actitudes sospechosas que ha desarrollado el cura párroco con uno de sus alumnos. Una búsqueda que mantiene en vilo no sólo a sus personajes, sino también al público. “La historia consigue hacerte dudar acerca de si el padre Juan es culpable o inocente”, afirma Gabriela Toscano. “Muchas veces, la percepción de la gente cambia de acuerdo a cómo hagamos la función. Con un gesto o una entonación basta para que la balanza se incline para un lado o para otro, por eso tenemos que corregir continuamente con mis compañeros y el director”.
“Quiero hacer más cine”
FUENTE: Abril de 2007, Revista Rumbos
martes, 10 de junio de 2008
CANAL : Volver
DÍA : Domingo 15 de junio
Horario: 23:25 hs.
jueves, 5 de junio de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
"La duda" se despide de la región

Hoy en Regina, mañana en Neuquén y el domingo en Roca
NEUQUÉN (AN).- Por segunda vez llega a la región la obra "La duda" de Carlos Rivas, en un gira despedida. Con Gabriela Toscano y Fabián Vena la pieza se presentará hoy a las 21:30 en el Teatro Círculo Italiano de Villa Regina, mañana a las 22 en el salón Rainbow de Casino Magic de Neuquén y el domingo a las 20 en Casa de la Cultura de General Roca.
La obra, ganadora de dos premio Clarín, uno al mejor espectáculo del año y un premio ACE, plantea la dialéctica de la verdad y la mentira, y la incertidumbre que las circunda.
En una tradicional escuela primaria católica, su directora sospecha que el sacerdote más progresista y popular de la institución ha abusado de un niño. Sin pruebas a la vista y tan solo con su presunción la rectora inicia una inclemente investigación para desenmascarar al cura.
Víctima de un persecución, el religioso defiende a capa y espada su inocencia e involucra a su favor a una novicia joven. Directora y sacerdote se enfrentan en una despiadada y feroz disputa moral, en la que se tratará de determinar la verdad o falsedad de las acusaciones de la mujer. El camino no es sencillo, sólo una cosa es segura: todos estarán obligados a atravesar la inquietante y reveladora experiencia de La duda.
El guión original de "La duda" pertenece a John Patrick Shanley. En Argentina, la obra fue versionada por Federico González del Pino y Fernando Masllorens, con la dirección de Carlos Rivas. Shanley recibió por esta obra, el premio Pulitzer, máximo galardón al periodismo, la ficción, el drama y otras disciplinas.


































