martes, 15 de septiembre de 2009

"Las viudas de los jueves" ya es segunda en asistencia

La película dirigida por Marcelo Piñeyro fue vista por 121.034 espectadores y recaudó 482.227 dólares en su debut en las 62 salas de cine del país.

 

BUENOS AIRES, 14 de septiembre La película "Las viudas de los jueves", dirigida por Marcelo Piñeyro, con actuaciones de Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, Ana Celentano y Gabriela Toscano, fue vista por 121.034 espectadores y recaudó 482.227 dólares en su debut en las 62 salas de cine del país. 

El filme de Piñeyro fue superado por "El secreto de sus ojos", de Juan José Campanella, con Ricardo Darín, Soledad Villamil y Guillermo Francella, que en su quinta semana y en 79 salas convocó a 154.876 personas, acumulando 1.193.879 espectadores, con una recaudación de 620.138 dólares, 4.610.164 dólares desde su estreno del 13 de agosto. 

Otra película nacional que continúa en cartel es "Papá por un día", con Luisana Lopilato y Nicolás Cabré. 

El filme se ubicó en quinto lugar de las preferencias del público y en 48 salas fue visto por 27.740 espectadores, con un acumulado de 78.754 personas, una recaudación de 107.424 dólares y un total de 1.470.768.

 

Fuente: http://www.diariodecuyo.com.ar

 "Las viudas de los jueves". 

El mundo detrás de los muros


Por Juan Carlos Di Lullo - Redacción de LA GACETA.
El director Marcelo Piñeyro no pierde el tiempo: en los primeros minutos del filme revela la muerte aparentemente accidental de tres habitantes de un exclusivo barrio privado mientras plantea el clima opresivo en el que se mueven todos los que viven detrás de los muros que los separan del mundo "exterior". El realizador apela a recursos cinematográficamente muy válidos para ir y volver en el tiempo y trazar de esa manera el retrato de cuatro parejas que habitan ese aparente paraíso y que parecen tener una existencia ideal pero que, en realidad, viven entre carencias y frustraciones como cualquier otro mortal.    


La aparición de los tres cadáveres flotando en la piscina de una de las casas del country "Altos de la Cascada" hace pensar en un accidente, pero a partir de los datos que recibe sobre la historia reciente de cada uno de los muertos, el espectador va descubriendo otra posible razón para explicar el fatal desenlace que conmueve a la comunidad.
Piñeyro se basa en una historia interesante, un guión inteligente (que, sin embargo, no puede evitar ciertos estereotipos demasiado marcados), y una tarea del elenco de actores que, a pesar de algunos puntos flojos, muestra muy buen nivel. Se destaca la excelente composición de Leonardo Sbaraglia, el buen trabajo de Pablo Echarri (una vez superado cierto envaramiento inicial), las correctas actuaciones de Gabriela Toscano y Gloria Carrá y los más que interesantes aportes de Ana Celentano y Juana Viale; Juan Diego Botto aparece algo sobrecargado, y Ernesto Alterio no termina de convencer. Y Piñeyro levanta definitivamente la puntería con un par de escenas finales muy bien trabajadas y magníficamente resueltas: la conversación de los cuatro maridos alrededor de la pileta fatídica y la reunión final del personaje de Sbaraglia con las tres viudas.
Es un muy buen filme, que confirma el rumbo de recientes producciones nacionales de gran calidad y enorme interés para nutridas audiencias.

Origen: Argentina, 2009. 
Direccion: Marcelo Piñeyro.
Con: Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, Gabriela Toscano y Juana Viale. 
violencia: con escenas. sexo: con escenas. comprension: fácil. 
lo bueno: la pintura de la vida en un country.
lo malo: el trazo grueso en algunos personajes.


Fuente: Diario La Gazeta* Sábado 12 de Septiembre de 2009

viernes, 11 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

Critica de la Pelicula Las viudas de los Jueves -Diario Clarin

Las viudas de los jueves: 
ascenso y caída en el country


Calificacion: Buena 

Hay que aclarar -aún existen confusiones- que Las viudas de los jueves, ganadora del Premio Clarín de novela 2005, no es un thriller. Es, en todo caso, un fresco social -sobre el ascenso y caída de nuevos ricos, a lo largo de los '90, encerrados en el paraíso/prisión de un country- con una trama de suspenso que abre, tiñe y cierra las historias enlazadas, meses antes del estallido social de 2001. Para ajustarse a los códigos cinematográficos, Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras, su coguionista, se apoyaron en los elementos dramáticos de la historia, condensándolos, y también crearon otros: el resultado es satisfactorio. 

 

La puesta en escena resulta, por momentos, impecable: cuidada en extremo. Igual que los rubros técnicos. ¿Que ésto le da cierta frialdad y artificialidad al relato? Otras preguntas podrían suponer una respuesta: ¿Acaso el mundo que retrata el filme no tiene componentes fríos y artificiales? ¿Acaso no se trata, en cierto modo, de un microcosmos basado en la puesta en escena? La trama, centrada en la explosión del sueño neoliberal argentino a comienzos de siglo, se remonta a flashbacks de los meses previos, pone mayor énfasis en el enigma "policial" y está cruzada por una tensión sexual omnipresente, que no existe en la novela. 

 

Película coral, con personajes atrapados entre la mirada ajena y la miseria íntima, Las viudas... tiene actuaciones convincentes, incluso la de Juanita Viale, quien le pone el cuerpo a escenas de lesbianismo y de sadomasoquismo, y es la menos experta de un elenco joven pero con trayectoria. Vayamos por matrimonios: Pablo Echarri-Ana Celentano, Leonardo Sbaraglia-Gabriela Toscano, Ernesto Alterio-Gloria Carrá, Juan Diego Botto-Viale. Todos tienen sus momentos para lucirse y todos lo aprovechan. No convencen, en cambio, ciertos subrayados retóricos, prescindibles, que no le aportan solidez de relato: al contrario. 

 

Busquemos un ejemplo, aunque son más. En su primera aparición -en realidad, en la segunda, porque en la primera aparece muerto, en el fondo de su piscina, con dos amigos-, el personaje de Echarri declama que no cree en la religión ni en la política (alfonsinista), pero sí en el dinero. Poco después, en un partido de tenis, lo vemos volear con furia: en la forma de festejo intuimos su personalidad. Un modo más sutil, menos obvio, de ir construyendo un personaje. 

 

En los últimos tiempos, el cine mostró distintas representaciones de la endogamia en el barrio privado, como signo de época. Una semana solos, de Celina Murga, a través de una delicadeza descriptiva cargada de talento. La Zona, de Rodrigo Plá, a través de una trama policial. Podría decirse que Las viudas se mueve en un terreno intermedio. Y que sus criaturas no son aristocráticas, sino hombres y mujeres de clase media-alta que ascendieron favorecidos por un sistema y que, banalmente deslumbrados, creyeron, con egoísmo, estar definitivamente en la cúspide (nada indica que hoy no lo estén, pero sería motivo de otro filme). Piñeyro los muestra en su derrumbe. Y deja algunos guiños, como una camioneta que, sobre el final, se aleja haciendo parpadear su giro a la izquierda. « 

 

Las viudas de los... 

Drama (Arg/España, 2009) 122', SAM 16. 

Dir: Marcelo Piñeyro. 

Interp: P. Echarri, L. Sbaraglia, G. Toscano. 

Salas: Cinemark Pal., Abasto, V. Recoleta. 

 

 

Fuente: Diario Clarin 10 de septiembre de 2009


CRITICA DE LA PELICULA "LAS VIUDAS DE LOS JUEVES" DIARIO LA NACION

Dinero, trivialidad y vidas vacías


Marcelo Piñeyro narra la crisis económica, social y moral que atraviesa los muros de un barrio cerrado

Calificación LA NACION***

Las viudas de los jueves, (Argentina-España/2009, color). Dirección: Marcelo Piñeyro. Con Ernesto Alterio, Juan Diego Botto, Gloria Carrá, Ana Celentano, Pablo Echarri, Leonardo Sbaraglia, Gabriela Toscano, Juana Viale. Guión: Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras, sobre la novela de Claudia Piñeiro. Fotografía: Alfredo Mayo. Música: Roque Baños. Edición: Juan Carlos Macías. Presenta Alfa. 122 minutos. Sólo apta para mayores de 16 años. 
Nuestra opinión: buena

Metáfora sobre el resquebrajamiento económico, social y moral que puso fin a la década de los 90 y estalló en crisis; descripción minuciosa y crítica de un microcosmos (el de los countries) como falso paraíso donde reinan el dinero, la apariencia y la hipocresía; reflexión acerca del vacío interior a que conduce una vida orientada hacia el mero bienestar material en un mundo en que todas las certezas tambalean.

Tras ese ambicioso triple objetivo y de su traducción en términos dramáticos, Las viudas de los juevesarranca con un hecho trágico -la muerte, accidental o no, de tres hombres residentes en un lujoso country de las afueras de Buenos Aires durante los días previos al estallido social de 2001- y a partir de allí busca sus raíces reconstruyendo las múltiples historias que lo precedieron.

Las parejas

Empresa nada fácil por cierto, en la medida en que al ensanchar el campo de observación -cuatro matrimonios jóvenes que han sostenido hasta ahí una relación formalmente amistosa, más todos los secretos, miserias, mezquindades y vergüenzas que ocultan-, resulta casi inevitable que se pierda espesor en el retrato de cada personaje; que aun tratándose de un relato coral unos cobren mayor relieve que otros y que deba recurrirse varias veces al diálogo explicativo para exponer en palabras lo que debería sugerirse a través de los comportamientos. Un silencio, un gesto, un detalle en la puesta en escena, un punto de vista de la cámara pueden ser, ya se sabe, más elocuentes que las palabras.

En ese sentido es mucho lo que se exige de los actores, y ellos -aun con altibajos- responden, aunque a veces no baste su compromiso para lidiar con textos discursivos (como le pasa, entre otros, a Pablo Echarri cuando debe pronunciar el parlamento clave que revelará el misterio de las muertes).

Marcelo Piñeyro ha dado más de una prueba de su mano firme para dirigirlos, tanto como de su pulcritud formal y de la habilidad con que sabe calibrar los aportes de la luz, la escenografía, la música y los restantes rubros técnicos. El film sale beneficiado de ese oficio, y si comienza con una parsimonia que parece contagiarse de la apática inercia reinante entre gente que disimula su desazón bajo la trivialidad y tampoco descarta apuntes bastante obvios, crece de a poco en vibración, sobre todo cuando intervienen los personajes más vitales y mejor definidos: la pareja Sbaraglia-Toscano, o la que componen Vera Spinetta-Camilo Cuello Vitale, los adolescentes que al menos son conscientes del encierro y todavía confían en la posibilidad de salvarse. Fernando López 

Fuente_ Diario La Nacion Jueves 10 de setiembre de 2009 | Publicado en edición impresa 

CINE / CRÍTICA de la pelicula LAS VIUDAS DE LOS JUEVES

Retrato de algunas vidas llenas de nada

Marcelo Piñeyro adapta a la pantalla grande el best seller de Claudia Piñeiro con un elenco de primera línea. El resultado es, incluso gracias a sus fallas, interesante. Un universo de personajes reducidos a gestos y a lugares comunes. 

Leonardo M. D’Espósito 


Hay películas que son más interesantes por lo que no logran que por sus aciertos: Las viudas de los jueves forma parte de ese grupo. Es también esa clase de films donde un realizador parece en lucha constante con su material de base, en este caso la novela de Claudia Piñeiro del mismo nombre. Estas premisas obligan a pensar en los límites de una estética. La historia es la de cuatro parejas que viven en un country. La muerte de tres de los maridos, que aparecen flotando en una piscina, obliga a tratar de comprender la causa de esas muertes. Lo que lleva a mostrar las últimas semanas de estos personajes.

Primer punto interesante: el film no condena la vida en los countries sino que la retrata. Es un mundo ordenado, pero ese orden se sostiene con la afluencia constante de mucho dinero. No hay en el film, como podría ser en el caso de un grotesco bien pensante, tilinguería subrayada, aunque todo se subsume en lugares comunes. El problema reside en que el country es, tanto metafórica como literalmente, un lugar común. La gran falla del material es que el espectador no logra comprender qué tiene de atractivo esa vida; de esa manera, no hay demasiada posibilidad de empatía con ellos. No nos caen ni bien ni mal; sabemos que carecen de moral y sólo temen la falta de dinero. De hecho, la pareja menos interesante –y aquella donde más se nota el esfuerzo de Piñeyro por darles algún peso dentro de la trama– es la que forman Juan Diego Botto y Juana Viale, justamente la única que no pasa por angustias económicas (o la que no menciona dinero o apariencias).

Piñeyro intenta, variando la edad de los protagonistas, incorporando su sexualidad –más como dato que como tema– y construyendo un fuera de campo perfecto en la secuencia final, darle peso al material que tiene entre manos. Pero resulta que esas personas carecen por definición de peso dramático: son seres vacíos en una vida que es nada. Una nada tan conseguida en la distancia fílmica que crea, paradójicamente, el desinterés sobre el misterio, sobre la trama y la historia. Simplemente, no hay misterio, ni trama. Hay historias, pero son triviales. Así, la única alternativa para generar esa empatía es el diálogo. Aunque no es sobreabundante, sí es sobreexplicativo. ¿Cómo explicar la nada? El film se desliza poco a poco entre esos apuntes de gestos mínimos y termina siendo ni bueno, ni malo, sino cómodo. 

En este panorama desconcertante, aparecen los personajes de Gabriela Toscano y Leonardo Sbaraglia. Quizás inconscientemente, terminan generando la única verdadera empatía del film y son –como el espectador en su mayoría– un injerto en ese mundo. El resto son figuras en un paisaje. El problema básico del film (lo que genera la insatisfacción, pero también el interés) es que este tipo de acercamiento se contradice con la intención, implícita en el cast y en los valores de producción, de ser al mismo tiempo un entretenimiento para todo público. Las viudas..., una vez eliminada cualquier alternativa de misterio, requería otro tipo de ejercicio, uno que careciera de personajes, de actores conocidos, de rubros técnicos perfectos. Requería, en suma, del documental de observación. Al eludir ese punto, al ser Piñeyro ecuánime con los personajes, la insatisfacción de sus criaturas termina invadiendo el film como un todo. Sólo cuando bajan del tinglado, cuando –en la secuencia final en la piscina– el personaje de Pablo Echarri dice con naturalidad lo que dice, aparece una chispa de lo humano: justo en el gesto de volver trivial –también– la muerte.


Fuente;10.09.2009 DIARIO CRÍTICA 

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Entrevista a GABY en "Convicciones"
por el estreno de 
"LAS VIUDAS DE LOS JUEVES"

ENTREVISTA EXCLUSIVA DE PURA VIDA A GABRIELA TOSCANO

UNA VIUDA SE CONFIESA




El secreto de sus ojos hizo el milagro: logró que la gente eligiera nuevamente el cine nacional. Consiguió, en menos de dos semanas de exhibición, superar el medio millón de espectadores. Ahora, quien intentará continuar con esta buena racha será Las viudas de los jueves, película dirigida por Marcelo Piñeyro que se estrenará pasado mañana en todo el país. Pablo Echarri, Leonardo Sbaraglia, Juan Diego Botto, Ernesto Alterio, Gabriela Toscano, Ana Celentano, Gloria Carrá y Juana Viale, son sus protagonistas. PURA VIDA entrevistó ayer a la actriz Gabriela Toscano, quien interpreta a Mavi.

Gabriela Rosana Toscano está feliz por haber retornado al cine con Las viudas de los jueves, de Marcelo Piñeyro. La última vez que la vimos fue en El Destino, dirigida por Leonor Benedetto. Casualidad o causalidad, lo cierto es que, tanto en una como en otra, con variopintos enfoques, se habla del capitalismo salvaje y del sálvese quien pueda. 

El jueves 10, a los cines de la Argentina (aún no en los de Santiago) llegará la nueva película del realizador de Tango feroz, Caballos salvajes, Plata quemada y El método. Está protagonizada por Gabriela Toscano, Ana Celentano, Gloria Carrá, Juana Viale, Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri, Juan Diego Botto y Ernesto Alterio. 
Las viudas de los jueves, ese policial que funcionó como radiografía de la vida en los countries: la desesperación por conservar el status social, la velada hipocresía, la apariencia de perfección que esconde violencia y malicia. 
Toscano es, en la ficción, Mavi, esposa de Ronnie, un desocupado-cínico compuesto por Sbaraglia. Ella, a duras penas, sostiene el hogar. Ambos tienen un hijo adolescente e introvertido (Camilo Cuello Vitale) que se reparte entre el chat y una amiga transgresora (Vera Spinetta, la hija menor de Luis Alberto). 
En diálogo exclusivo con PURA VIDA, Gabriela habló de este nuevo “tanque” del cine argentino que se estrenará en un momento de muy buen romance entre el público y las producciones nacionales, idilio iniciado hace dos semanas por El secreto de sus ojos. 

¿En qué circunstancias la convocó Marcelo Piñeyro para interpretar a Mavi? 

Después de haberme visto en las últimas obras de teatro que hice (La Prueba, Cómo aprendí a manejar). Después de charlar con él e interesarme por el personaje me embarqué en el proyecto. 

¿Qué te sedujo de Mavi para aceptar y compenetrarte en su composición? 

Mavi es una persona que, por sobre todo, ama. Está preocupada por su hijo y por su marido que no trabaja. Ella sobrelleva esta situación con gran dignidad. Tiene una relación con su esposo de mucho afianzamiento, fidelidad y unión. 

¿Sientes que el peso de la película recae en Mavi y el Ronnie de Sbaraglia? 

Puede ser que al final de la historia nuestros personajes tengan más peso y la gente se quede con esto. De todos modos, todo está muy bien repartido. 

¿La película se ajusta al libro escrito por Claudia Piñeyro? 

La película no es igual al libro. Marcelo Piñeyro y Marcelo Figueras han sacado la parte fundamental de la novela. Es muy difícil hacer un libro cinematográfico de una novela. 

¿Mavi es la resignificación de cientos de mujeres con esposos desocupados? 

No se ve tan así en la película. Quizás haya una chispa. Somos cuatro parejas y ocho los protagonistas, por lo que es muy difícil de contar cada historia con muchos detalles. 

¿La vida en el country, donde se desarrolla la historia, es una metáfora del capitalismo puro y de lo que sucedió en el 2001 en la Argentina? 

Muchos argentinos eligieron un modelo de querer vivir mejor pero, después, a muchos de ellos les jugó en contra como a otros no. No podemos discriminar. Todo lo que sucede dentro de la Argentina es un reflejo de lo que somos nosotros. 

Precisamente, Piñey-ro dijo que esta película indaga acerca del sector social “funcional a las políticas que generan la decadencia…” 

Más allá de eso, en la película hay muchas cosas que se cuentan. Entre esas cosas están las relaciones humanas. Viva o no viva en un country, si uno está afianzado en la relación con el otro puede salir adelante sin ningún tipo de problemas. 

En que la vida es más cerrada, en qué unos conocen a los otros y al mismo tiempo no. Son distintos. No podría asociarlo. En amas de casa desesperadas había cuatro amigas que eran más superficiales. En cambio, en Las viudas…las cosas pasan por otro lado. Hay crímenes e intrigas. 

El público apoyó a El secreto de sus ojos. ¿Esperas que esto suceda con Las viudas…? 

Esperemos que sigamos con la buena racha del cine argentino y que la gente vaya y vea reflejadp un aspecto de la historia de nuestro país. No tenemos que renegar de los nuestros. En la Argentina hay gente muy talentosa. 

 

Fuente: Diario El Litoral 8 de Septiembre de 2009

"TODOS QUEREMOS VIVIR MEJOR, 

PERO A VECES TODO NO SE PUEDE"



 Luego de protagonizar obras de teatro como "La prueba", "La duda" y "Cómo aprendí a manejar", Gabriela Toscano vuelve al cine como una de las protagonistas de "Las viudas de los jueves".

En la cinta, la ex "Amas de casa desesperadas" vuelve a encarnar a una esposa que vive en un idílico barrio privado. Su personaje es Mavi, la mujer de Ronnie (Leonardo Sbaraglia), quien se hace cargo de mantener a su familia con su trabajo en una inmobiliaria cuando su esposo se queda sin empleo.

"Es un personaje encantador que tiene sus problemas, su marido no trabaja hace mucho, pero son una pareja muy fiel, se aman y tienen una confianza muy grande el uno por el otro. A pesar de que quisieron vivir en el country porque pensaban que iban a tener una vida mejor, su hijo se mete en algunos problemas, pero saben que podrán salir de ellos", adelantó.

Sobre la temática del filme, que gira en torno a un triple crimen ocurrido en un barrio privado y las miserias personales de los que viven en ese entorno, Toscano sostuvo que el largometraje muestra que el costo de ser "exitoso" es "a veces comprar algo que uno no es".

"Esa cosa de sostener algo que uno compró pensando que podía. Es complicado y por eso le ocurren esas cosas a ellos. No juzgo a los personajes, todos queremos vivir mejor, tener una linda casa, que nuestros hijos vayan al colegio. Pero a veces todo no se puede, en este país muchas veces esas cosas al final no se pueden lograr", indicó.

Este año, la actriz de "Culpables" y "1/2 falta" no tuvo ofertas televisivas. "Adrián (Suar) y Claudio (Villaruel) no me llamaron. En Telefe hace muchos años que no trabajo. A veces los canales se confunden, creen que sos parte de una emisora, pero soy una actriz y punto. Si el proyecto es interesante me importa estar", manifestó.

Así que, por el momento, Toscano quiere volver a trabajar en pantalla grande mientras analiza nuevos trabajos sobre las tablas. "Me gustaría volver a hacer cine. Estoy leyendo cosas de teatro y dije que no, porque hay que estar convencida para que te subas todas las noches y le pongas el cuerpo a eso", expresó. (Reporter) GI-ML

Fuente: http://reporteronline.com.ar/ 8 de septiembre de 2009

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